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domingo, 11 de mayo de 2014

Mexicanos que cortan orejas en la Feria de Abril de Sevilla

En la Feria de Abril sevillana – paradójicamente verificada en mayo – de este año de gracia de 2014, se anunciaron tres toreros mexicanos. Es este un hecho que llama la atención a la afición, sobre todo si consideramos que en los últimos ciento tres años (1911 – 2014), es más el tiempo muerto que el coso del Baratillo ha representado para nuestra torería.

Afirmo lo anterior porque durante los siguientes calendarios no localicé presencia de toreros mexicanos en la temporada sevillana: 1911, 1913, 1915, 1920 – 1929, 1931, 1932, 1934, 1936 – 1944, 1948 – 1953, 1958 – 1962, 1966, 1967, 1970, 1973 – 1976, 1980 – 1982, 1984, 1985, 1987 – 1993, 1995 – 1997, 1999 y 2003 – 2007.

Como lo reflejan las cifras, en ciento tres años, cincuenta y ocho de ellos han visto transcurrir el abono de Sevilla – y por ende su Feria de Abril – sin el concurso de nuestros diestros. De allí que ahora me ocupe de localizar quienes han actuado en ella más de una tarde – y aclaro desde ahora que solo me limito al espacio de tiempo de esa feria abrileña – y a que en ella hayan cortado alguna oreja.

Rodolfo Gaona

Abre esta relación el Califa de León, que el 21 de abril de 1918 cortó una oreja al segundo de su lote, de Concha y Sierra, en tarde en la que alternó con Gallito y con Fortuna. La relación aparecida en el diario El Imparcial de Madrid, al día siguiente del festejo, dice lo que sigue:
En Sevilla, La cuarta de feria. Ganado de Concha y Sierra para Gaona, Joselito y Fortuna. Una oreja a Joselito y otra a Gaona. Sevilla 21 (6:10 tarde). Con el tiempo amenazando lluvia y un lleno completo se celebra la cuarta corrida de feria, en la que se corren toros de Concha y Sierra... Cuarto. - Un aficionado salta al ruedo para torear, cae ante la cara del toro y de milagro no es empitonado... Gaona torea por gaoneras, siendo colosales las tres primeras. (Ovación)… El mejicano empieza la faena de muleta con un pase de rodillas colosal; luego, pases de tirón para llevarse el toro a los medios. Allí hace una gran faena; arregla la muleta de espaldas al toro. Entrando bien, da un volapié inmenso y se sienta en el estribo, mientras el bicho dobla sin puntilla. (Grandísima ovación, oreja y vuelta al ruedo. Al cabo, con la colosal faena, ha redimido en parte el mejicano sus culpas de las anteriores tardes)...
Del mismo Madrid, El Heraldo, la noche misma del festejo, dice lo que sigue:
Cuarto. – «Rutinero», castaño... Un capitalista se arroja al ruedo. Gaona da dos verónicas valientes y una gaonera superior. Después hace un quite muy lucido. Gallito otro bueno y Fortuna otro de valiente... Gaona cuartea en un par muy fino. Repite con otro igual. Termina con otro, al cuarteo, de buena ejecución... Toma los trastos y da el primer pase hincado de rodillas. Sigue cerca, con pases de tirón para llevarse el toro a los medios. Una vez conseguido el objeto, da dos pases de rodillas agarrando el pitón. Un molinete muy lucido. La faena es muy adornada. Entrando de manera colosal, deja una estocada en la cruz. El toro tarda en doblar y Gaona se lo lleva al sol, donde dobla…
La crónica de El Heraldo no consigna el otorgamiento de la oreja, igual que el semanario El Toreo. Habría que aclarar que en el que abrió plaza también se le tiró un espontáneo a El Petronio y que Joselito le cortó una oreja al segundo de la tarde. La oreja obtenida por Gaona resulta ser, según los historiadores de la Maestranza, la tercera que se concedía en la historia de la plaza.

Armillita

La siguiente oreja que cortó un torero mexicano la obtuvo Fermín Espinosa Armillita el 20 de abril de 1933, cuando para lidiar toros de doña Carmen de Federico alternó con Manolo Bienvenida y Domingo Ortega. Es curioso que el Maestro, pese a la excelente impresión que causó en esa plaza, de acuerdo con la crónica publicada en el ABC de Sevilla por Juan Mª Vázquez al día siguiente de la corrida, no terminaría de entrar en ella sino hasta 1945, cuando corta un rabo a un toro de Manuel González en la Corrida de la Prensa. De la relación indicada extraigo lo que sigue:
Ocho toros y un torero… No necesitaron ser muy puros ni absolutamente reposados los cinco naturales que Fermín Armillita engarzó en su corrida de la Feria de septiembre, para que el ágil y gracioso torero de Méjico sobrepujase – aparte la gentileza de sus adornos sevillanos – la impresión producida entonces por las estrellas que le acompañaban en el cartel, de las cuales, porque eran estrellas fugaces, sería inútil preguntarnos ahora los nombres... Únicamente por el esfuerzo de su mano izquierda Armillita ha vuelto a Sevilla, y, gracias a su vuelta, volverá otra vez, como primerísima figura, a figurar en nuestras corridas más solemnes... Adornado, pinturero, valiente, decidido a abrirse paso... él – nadie más que él – alegró el circo de la Maestranza durante la lidia de una corrida que hizo difícil, no la malicia – que no existió –, sino la bravura auténtica y pegajosa de unos bichos en los cuales la traza veragüeña derivaba mejor al estilo pastueño, encarrilado y lento, de los murubes, por el camino sinuoso, de apremiantísimas curvas, de la sangre de Saltillo. Suelto, desahogado, muy torero, el reposo suave de sus verónicas, el floreo multicolor de sus quites y la majeza de sus pares de banderillas – al quiebro y al cuarteo – acusaron al único torero de la tarde, que, si un poco atosigado al muletear, por el nervio de sus enemigos, de ellos dio cumplida cuenta bien pronto, sin que le hubiese abandonado la tranquila sonrisa de quien sabe lo que hace, cómo lo hace y cuál ha de ser el resultado feliz de su esfuerzo... Armillita, frecuentemente ovacionado, cortó la oreja del quinto toro, y fue despedido con una calurosa salva de aplausos...
En el caso de Armillita hago una necesaria y muy honrosa excepción en esta relación de triunfos, porque en 1933, el Maestro actuó una sola tarde.

Carlos Arruza

El Ciclón Mexicano, el 18 de abril de 1945 será el siguiente en obtener un trofeo. Esa tarde los toros fueron de Clemente Tassara y sus alternantes Manolete y Pepe Luis Vázquez. La crónica de Antonio Olmedo Don Fabricio, también en el ABC de Sevilla, refiere lo que sigue:
Dos taleguillas rotas... El tema de los toros ha vuelto al ser habitual en esta nuestra Sevilla, madre del toreo. La expectación, forjada a fuerza de valor y estilo por esas dos figuras señeras de la tauromaquia, que son Manolete y Arruza, se ha justificado ayer plenamente sobre el ruedo de la Real Maestranza... Dos taleguillas rotas, las que ciñen Arruza y Manolete, califican y ponderan el éxito del festejo de ayer; las dos primeras taleguillas de la torería actual, hechas jirones por las astas de los toros de Tassara, son el exponente de una competencia que devuelve a la fiesta su emoción sustancial, sin la cual degeneraría el toreo... Arruza merece la consideración de benemérito de la fiesta nacional... Las faenas a sus dos toros fueron sencillamente inenarrables. La primera breve, pero cerquísima y eficaz, para matar como los cánones mandan. La segunda faena, tan cercana como la otra, más reposada y completa, sobresaliendo los pases por bajo iniciales, los magníficos naturales con la izquierda y dos emocionantísimos y soberbios molinetes de rodillas... La faena había puesto en vilo a los espectadores y como la estocada fue certera, hubo oreja y aún unánimemente se pedía mayor premio para el aclamado espada...
Al día siguiente, 19 de abril, alternando de nueva cuenta con Manolete y completando la terna Pepín Martín Vázquez, Carlos Arruza volvió a cortar otra oreja a uno de los toros de Carlos Núñez que le tocaron en suerte.

Jesús Córdoba

En 1953 Jesús Córdoba le cortó una oreja a un Miura el día 24 de abril y al día siguiente, otra a un sobrero de Benítez Cubero que los maestrantes le obsequiaron para que in extremi” salvara un festejo que se había ido por la borda a causa de la falta de casta y fuerza de los toros de Sánchez Cobaleda y Escudero Calvo corridos en la lidia ordinaria. De ese par de tardes me he ocupado ya en esta ubicación por lo que les remito a ella para recordar las particularidades de esas hazañas del Joven Maestro en el coso del Baratillo.

Joselito Huerta

El León de Tetela es el siguiente torero mexicano que actuó un par de tardes en la Feria de Sevilla y salió al menos con un apéndice en la mano. El 17 de abril de 1957 fue acartelado con toros de Manuel Sánchez Cobaleda y Carlos Núñez (4º, 5º) y con Antonio Ordóñez y Manolo Vázquez como compañeros de terna. La tarde transcurrió entre el sopor que producen el calor y el mal juego de los toros. La crónica de Gil Gómez Bajuelo en el ABC de Sevilla apunta lo que sigue:
En el segundo festejo Joselito Huerta realizó brillante labor, premiada con un apéndice… Los «cobaledas», gordos, congestivos, quedados al máximo, pero sin malas ideas... La fiesta transcurrió sosa, monótona, apenas sin relieve... El brindis de Joselito Huerta. Cuando juzgamos la labor del mejicano, el Domingo de Resurrección, dijimos que era muy otro del año pasado. Que se había superado... Hubo un momento ayer - ¡hombres de poca fe - en que estuvimos a punto de retractarnos... Y llegó el sexto. Tenía los cuernos en alto, ancha la cuna. Nada con el capote. El caballo repelía al toro. Estaba la atmósfera cargada de pesadez. Los banderilleros acentuaron el clima. Sólo Luis Andaluz pareó con discreción. Y vimos como Joselito Huerta molido por la paliza que le dio su toro anterior, cosido y recosido el traje en el callejón, salió al tercio brindando a la plaza. ¿Brindar de qué? ¿Qué había visto? Hasta el viento se levantó, haciendo el quite al torero, tratando de hacerle desistir. Pero el mejicano no cedió. Empapó de agua la muleta, para vencer al aire primero y vencer después al toro. Surgieron indómitas las reacciones del indio bravo. Le consintió a fuerza de arrimarse. Le hizo embestir, lo dominó y surgió en varias fases una magnífica faena, en la que los redondos fueron el motivo de varias tandas de naturales, soberbios, magistrales, en los que el mejicano tomó de largo al toro y lo llevó con temple, embarcándolo, corriendo la mano superiormente... Estupenda, magnífica faena, valerosa y artística, que culminó con la estocada, que puso al toro patas arriba, en decúbito supino, Aleteó de albura el graderío y el presidente concedió la oreja al mejicano. Quedó justificado el sorprendente brindis y nosotros sentimos el gozo de diferir la íntima retractación…
Curro Rivera

Pasarían 14 años para que otro diestro mexicano obtuviera algún apéndice y es en este orden Curro Rivera quien, alternando con Curro Romero y Victoriano Valencia en la lidia de toros de Fermín Bohórquez logra la hazaña. La tarde del 19 de abril de 1971 corta tres orejas y se convierte en el primero y único torero mexicano entre 1911 y esta fecha en abrir la Puerta del Príncipe en la Feria de Abril de Sevilla. Manuel Olmedo Don Fabricio II, relató en el ABC de Sevilla lo siguiente:
Curro y Currito… La presentación de Currito Rivera en la Maestranza ha sido triunfal y convincente. Lo hemos visto en todo momento muy seguro y muy suelto. Al tercero de la tarde lo lanceó con tanta decisión como prestancia... Luego, dominador y arrogante, con sereno coraje compuso una faena de muleta superior a las condiciones del toro... Excelente fue el trasteo y soberbia fue la estocada con que Currito tumbó a su adversario... difícilmente superable por la guapeza, por el buen estilo y por la precisión con que realizara la suerte el joven diestro, premiado justamente con las dos orejas de su adversario. En el sexto, manso integral... Currito lo persiguió denodadamente y le dio muchos pases, deshilvanados, llenos de majeza... concluyó su esforzada labor con un estoconazo, saliendo trompicado. Hubo eufóricos en número suficiente para que al interesante espada le concedieran una oreja. Halagüeño debut...
Los toros a los que Curro Rivera cortó las orejas fueron Zalamero (3º) y Gavilán (6º).

Joselito Adame

Cierra esta relación el torero de Aguascalientes, quien el 16 de abril de 2012, enfrentando toros del Conde de la Maza, cortó una oreja al segundo de su lote – sexto de la tarde –, en tarde en la que alternó con Luis Bolívar y Salvador Cortés. A esa fecha, habían pasado 41 años entre la tercera oreja de Curro Rivera – también cortada al sexto de aquella corrida – y esta obtenida por Joselito. Fernando Carrasco, cronista del ABC de Sevilla, contó así lo sucedido:
Joselito Adame capea la mansedumbre… Al que cerró plaza le dejó un quite por lopecinas para el recuerdo. Vino con muchas ganas este Adame, que brindó al respetable. Se la jugó sin cuento en unos estatuarios ajustadísimos rematados con un extraordinario pase del desprecio. Muy bien el mexicano, que le dio distancia a su oponente y al natural, le hilvanó una tanda majestuosa. Sin humillar del todo, Adame supo sacarle todo el partido por ambos pitones. Estuvo pinturero y a la par valeroso para tragar en las embestidas con la cara a media altura de «Puritito», que finalmente claudicó. Buena la estocada. Una oreja de ley por cómo planteó y resolvió la situación…
He de aclarar que en la Feria de 2012, esta fue la única tarde a la que Joselito Adame fue contratado.

El pasado viernes – 9 de mayo –, Joselito Adame cortó una oreja, de nuevo al sexto de la corrida de Victoriano del Río, un colorado llamado Despreciado. Sus alternantes fueron Enrique Ponce y Sebastián Castella. De nuevo y para no romper la línea de citación de opinión seguida, recurro a la crónica de Fernando Carrasco publicada en el ABC de Sevilla en la que expresa esto:
A por todas… Joselito Adame ha recibido a sus dos toros a portagayola. Muy bien el inicio de faena a su primero, un toro encastado que ha pedido mando y que le dejasen la muleta en la cara. Así lo ha entendido el mexicano, que ha brillado sobre todo sobre la diestra. Toro importante al que le ha tragado en los últimos compases de faena. Los dos descabellos han dejado todo en una vuelta al ruedo... Otro toro bueno ha sido el sexto, repitiendo y con vibración. Adame, queriendo mucho, lo ha toreado muy bien, primero en estatuarios y luego sobre la diestra en series quizá algo ligeras pero emocionantes. Bajó algo al natural pero subió de tono sobre la diestra, donde recibió una fea voltereta al rematar con un molinete. Se levantó sin mirarse y una postrera serie a diestras encandiló al respetable. Y la gran estocada, que ha necesitado de dos descabellos, le ha puesto la oreja en sus manos…
Dados los tiempos muertos a los que me he referido al inicio y a la gran cantidad de festejos fuera de feria a los que han acudido nuestros toreros, la cosecha de apéndices en los de abril es breve. Pero todos tienen su historia. Aquí tienen lo que yo considero lo más relevante de ella.

domingo, 9 de junio de 2013

En busca de la competencia

Diego Silveti en Madrid (19/05/2013)
Foto cortesía de altoromexico.com
En 1989 vio la luz una obra escrita por el matador de toros y escritor de toros Juan Posada que lleva el título que he escogido para esta entrada. Contiene el sumario que hace el torero – escritor de los sucesos más relevantes de la temporada de ese año en España y en él, en plena era de Espartaco aparte de presentar un ensayo literario sobre los sucesos de ese calendario taurino, reflexiona sobre la necesidad de que Juan Antonio Ruiz encontrara competidores entre sus pares. Su impresión es que en esos días, el único torero que se le aproximó – taurina y no numéricamente – fue Roberto Domínguez y que otros diestros, como Julio Robles u Ortega Cano, teniendo todo para asaltar la cumbre, discurrieron por otras vías.

Hoy únicamente tomo prestado el título de la obra de Juan Posada, pero la aproximación al tema, pretendo que sea distinta. Espero no faltar a la memoria y a la obra de quien concibió el título que aprovecho.

Habían pasado trece años sin que un matador de toros mexicano cortara una oreja en la Plaza de Toros de Las Ventas. Hace un año la temporada madrileña se prestaba para que nuestros toreros replicaran lo que por última vez – 22 de mayo de 2000 – realizó Eulalio López Zotoluco en la que se considera la principal plaza de toros del mundo, pues actuaron en esa ocasión siete matadores de toros y un novillero. Las cosas no resultaron de la manera esperada y el intento quedó postergado para este año, en el que la presencia numérica de los toreros mexicanos fue inferior a la del año anterior y según la opinión de algunos, en condiciones más desventajosas que en años anteriores.

Arturo Saldívar, Madrid, 28/05/2013
Foto cortesía de altoromexico.com
El día 19 de mayo se rompió el maleficio. Diego Silveti, en un ejercicio de entrega y valor, en medio de una granizada, cortó una oreja al toro Orador de Fermín Bohórquez; obtuvo réplica de Arturo Saldívar nueve días después – se llevó la oreja de Afrentoso de El Ventorrillo – y ya en el llamado Ciclo del Arte y la Cultura – que tiene solución de continuidad con San IsidroJoselito Adame consumó una actuación que, al decir de las crónicas escritas, fue la más contundente de nuestros paisanos, poniéndose, como en alguna de esas relaciones se dijo, a una espada de la Puerta Grande, obteniendo la oreja de Hojalayero de Montecillo

La presentación de Sergio Flores como matador de toros se fue por el camino de las espinas, pues el toro de su confirmación le hirió y le impidió mayores hazañas. Juan Pablo Sánchez se presentó el 7 de junio y en uno de esos vuelcos que da la fortuna, uno de sus alternantes ha sido Joselito Adame, quien se ganó la sustitución de Iván Fandiño con su entonada actuación de tres días antes y tras de saludar en su primero, volvió a pasear una oreja del segundo de su lote, Alcaparrito de Alcurrucén, en tanto que su paisano y alternante, Juan Pablo Sánchez corrió con poca suerte Hacía 41 años que un torero mexicano no cortaba dos o más orejas en una temporada madrileña. Eloy Cavazos y Curro Rivera fueron los anteriores, en el ya lejano San Isidro de 1972.

Por el lado contrario, varios aficionados de pro consideran que la plaza de Madrid ha perdido seriedad – verbenera u orejera le llaman – y discuten la solidez de los triunfos obtenidos durante estos ciclos feriales. Insisten en que el rasero que implica la obtención de trofeos se ha reducido al mínimo y que hoy resulta fácil – si es que hay alguna facilidad en intentar hacer el toreo – cortar orejas en la Villa y Corte.

Mi conocimiento de los hechos de nuestros toreros viene de la televisión. La tele nos lleva los toros a la comodidad de nuestro salón, pero también nos muestra una imagen parcializada de los sucesos en la plaza. Vemos en acercamiento al torero y al toro, pero el resto de la escena que se nos muestra – en audio y vídeo – está sujeto a la voluntad – o al interés – del productor de la transmisión. Por esta razón, mis apreciaciones pueden resultar incompletas o equivocadas.

Joselito Adame, Madrid, 04/06/2013
Foto cortesía de altoromexico.com
Yo no voy a discutir el valor de las orejas cortadas por los toreros mexicanos en esta primavera madrileña. Lo que veo yo en la concesión de ellas, es más bien el interés de una afición que, después de muchos años de ver repetidos nombres y bosquejos de triunfos en Las Ventas, encontró a un grupo de jóvenes que sin duda, han demostrado que quieren y pueden ser toreros y consideró que ellos, que se han conducido sin complejos en un escenario que impone, pueden ser los que despierten de su marasmo a quienes han mantenido bajo anestesia general las cosas de toros y toreros allá en España.

Creo que es por eso que las actuaciones de los toreros de México – y también tuvo ese síntoma la presentación del novillero colombiano Sebastián Ritter – han sido valoradas en esa forma. Tengo la impresión de que ahora es la afición – y los públicos – la que, a falta de que los miembros del establishment taurino intenten romper con esa inercia negativa, intenta encontrar a quien o quienes se encarguen de revertir ese estado de cosas, aún a riesgo de que se considere que los triunfos obtenidos son sobrevalorados.

El otro ingrediente para propiciar esa competencia está en quienes se autocalifican como los profesionales. Son ellos los que tienen en sus manos la ocasión de propiciar y fomentar esa competencia que los que pagan por entrar a las plazas esperan hallar en el ruedo. Es a esos profesionales a quienes debe interesar que los encuentros entre una generación mexicana de toreros – que en el ambiente hispano serían emergentes – y quienes ocupan puestos de importancia en el escalafón se produzca e invite a la gente a volver a los tendidos.

Creo que los cimientos están ya puestos, ahora sigue levantar el edificio. La pregunta aquí es: ¿se pondrán los interesados a hacerlo, o mantendrán la posición cómoda y cortoplacista que ahora guardan? Solo el tiempo nos dará la respuesta.

domingo, 24 de julio de 2011

2011: Presencia del toreo mexicano en España

Toreros mexicanos en San Isidro 2011
Infograma cortesía de altoromexico.com
Han concluido las Ferias de Abril en Sevilla, San Isidro y su forzado apéndice del Aniversario (que en este calendario en el que se ha producido en número, la mayor presencia de toreros de nuestro país en su historia), Pamplona y están en curso las de San Jaime en Valencia y la de Santander. En la que se considera la feria taurina más importante del mundo, hasta el año pasado, había sido el de 1964 el calendario con mayor presencia nuestra, con cuatro diestros, dos matadores de toros – Manuel Capetillo y Antonio Campos El Imposible – y dos novilleros – Fernando de la Peña y Óscar Realme – quienes cubrieron seis fechas en ese serial.

En Sevilla, solo fue llamado a comparecer Israel Téllez al último festejo, lidiando la corrida de Miura y con un resultado, que dependiendo del punto de observación que se tome, se puede computar como un fracaso rotundo o como una actuación digna, considerando lo que tuvo que enfrentar salido de la puerta de toriles. No obstante, el hecho de que se le haya ido vivo el andarín sexto del festejo (creo que ni el que inventó el toreo lo hubiera podido matar), le impidió conseguir más contratos y ya regresó a México, ante una campaña española muy escasa en perspectivas.

En la feria madrileña fueron acartelados tres matadores de toros mexicanos (Ignacio Garibay, Joselito Adame y Arturo Saldívar) y dos novilleros (Diego Silveti y Sergio Flores). Entre ellos cumplieron seis fechas, debido a que Saldívar – el único que al final hizo doblete – fue llamado a sustituir al lesionado Curro Díaz el día 27 de mayo. En general la crítica profesional aceptó de buen grado la actuación de nuestros toreros en el ruedo venteño y la opinión de los aficionados coincide en que llevaron un aire fresco a la manera de hacer las cosas en el ruedo. 

Visto desde este lado del mar y con las limitaciones que genera el ver los festejos por televisión, pude observar que efectivamente mis compatriotas mostraron una actitud distinta a la de muchos diestros de este y de aquél lado del Atlántico. Tanto los alternativados, como los pendientes de ceremonia, mostraron un notorio interés por captar el interés de la afición española y por colocarse en los carteles de las ferias que vienen después del mayo de Madrid, sobre todo en los meses de julio, agosto y septiembre.

Hoy en día Sergio Flores es el que tiene el mayor número de fechas por delante y Diego Silveti recibirá la alternativa en Gijón el próximo 12 de agosto. Entre los matadores, es Arturo Saldívar el que se ve anunciado en los carteles de más relumbrón, apreciándose la diferencia del peso específico de sus apoderados con quienes llevan la carrera de Joselito Adame, quien a pesar de hacer campaña en ruedos españoles desde hace ya varios años, parece ser que se presentará por lo pronto en plazas de menos trascendencia y si a eso sumamos que el pasado 26 de junio fue herido en una de las corridas veraniegas de Madrid, su actividad se verá aún mayormente ralentizada. 

Ignacio Garibay, quien salió en las peores condiciones a actuar en San Isidro, parecía que en principio esperaría a terminar de recuperarse de las lesiones que le causó Morito, de Partido de Resina, el pasado 22 de mayo, para reasumir primero, la búsqueda de la reaparición en Las Ventas y después, intentar remontar la temporada en España, pero ante lo limitado del horizonte, al igual que Israel Téllez,  regresó a México, donde al parecer tiene menos obstáculos en el camino para mantenerse activo y mantener una campaña dividida entre ambos territorios. Ignacio regresará a Madrid el próximo 15 de agosto e Israel aún confía en poder confirmar allí en este verano.

El sistema imperante de intercambio de cromos entre las empresas que además apoderan toreros y el hecho de que muchas de las ferias importantes están armadas mucho tiempo antes de su celebración complica que de pronto nuestros toreros sean incluidos en ellas, por lo que quedan en la espera de ser llamados para sustituir a quienes por alguna razón puedan ser bajas en los originalmente anunciados, aunque tendrán que competir con otros varios toreros que también en San Isidro, o relanzaron su carrera o dieron el paso adelante que de ellos se esperaba.

Arturo Saldívar el 15 de mayo pasado
Pero además de los diestros mexicanos ya nombrados, están por la Península Juan Pablo Sánchez, llevado con mucho tiento por la Casa Lozano y que actúa por lo pronto en plazas de menor predicamento y se prepara en el campo, quizás para dar el salto el año entrante. Además, entre otros van sueltos Fermín Spínola, Fernando Ochoa, Ernesto Javier Tapia Calita y Alejandro Amaya, el primero con la intención de confirmar en Madrid, el segundo al parecer solamente para hacer campo y tratar de negociar la confirmación para el 2012 y Amaya ha toreado por allá una o dos tardes con resultados buenos, pero en plazas de poca entidad, que no le han redituado más contratos en aquellas tierras. Aparte, está el caso de Arturo Macías, quien al terminar su relación de apoderamiento con Antonio Corbacho, desistió de hacer una campaña española alternada con otra en plazas mexicanas y solamente estará una tarde en Azpeitia que le quedó pendiente de cumplir el año pasado por encontrarse lesionado.

Desde mi óptica, lo único que faltaría es que variaran los criterios para justipreciar la actuación de los toreros. Ya no se valora igual la torería o el estar bien ante los toros. El único baremo que justifica la repetición de un diestro, es el corte de orejas, sin importar cómo se hayan obtenido éstas y a veces, el contador de apéndices refleja muchas cuestiones que están bien alejadas de lo que en realidad sucede en el ruedo, pero por otro lado, la única manera en la que los toreros de esta tierra pueden penetrar y mantenerse en el ánimo de la afición hispana, es acudiendo a las plazas y demostrando delante del toro que el arte del toreo es universal.

domingo, 9 de agosto de 2009

Hidrocálidos en Barcelona

Hoy se presenta en la Monumental de Barcelona el torero de Aguascalientes Joselito Adame, desde mi particular óptica el torero de esta tierra que tiene mayor proyección en estos momentos. La presentación de Joselito en la plaza grande de la capital de Cataluña representa la del quinto torero nacido en esta tierra y la del octavo, si contamos a los que se avecindaron y arraigaron aquí.

Como todo lo que ocurre en La Aldea de Tauro, sus presentaciones en las plazas de Barcelona – en su día llegó a tener tres en funcionamiento – tuvieron sus luces y sus sombras. Aquí les presento, a través de las crónicas, un breve recuento de momentos importantes en el paso por esos ruedos de los toreros de Aguascalientes que han actuado en ellas. Excluyo deliberadamente al Maestro Armillita, - saltillense arraigado aquí - puesto que de algunos de sus grandes triunfos en la Ciudad Condal, me ocuparé en alguna entrada posterior a esta.

Joselito Flores

Aunque originario de San Juan de los Lagos, Jalisco, José Flores de Alba se avecindó e hizo torero en Aguascalientes. Fue breve su paso por los ruedos, pues murió en 1930, de enfermedad a los 32 años de edad. Tomó la alternativa el 3 de junio de 1923 en la plaza de La Barceloneta, de manos de Rodolfo Gaona y llevando a Punteret de testigo. Los toros que se lidiaron fueron de la Viuda de Soler. La reseña del diario madrileño La Correspondencia de España, fechado el 4 de junio de 1923, recuerda lo siguiente:

En Barcelona. Plaza Antigua. Ganado de la Viuda de Soler, de Badajoz. Espadas: Rodolfo Gaona, que hace su reaparición; Punteret y José Flores, que toma la alternativa. La entrada es buena y la tarde calurosa. Después del aplauso a las cuadrillas sale el: Primero. – Pequeño, bien armado y bravito. Flores intenta recogerlo en varios lances sin eficacia. Con poder y codicia, acepta el toro cuatro, varas, haciendo Gaona su debut con un quite finísimo. Palmas. Gaona cede los trastos a Flores, quien, después de brindar, hace una faena distanciado y sin pasar. Mata de una atravesada, saliendo la punta del estoque por debajo de un brazuelo. Pitos...

Quizá la de su alternativa no fue una tarde de gran lucimiento para Joselito Flores, pero representa para el recuerdo y en su caso, la estadística, la única alternativa que otorgó Rodolfo Gaona en su dilatada carrera en los ruedos españoles.

Alfonso Ramírez Calesero

El 22 de abril de 1946, el Poeta del Toreo fue parte de uno de esos muy extensos carteles que eran de la predilección de don Pedro Balañá, pues para él, don Álvaro Domecq, Domingo Ortega, Juan Belmonte Campoy y Pepe Luis Vázquez, se anunciaron nueve toros, 1 de Bernardino Giménez para rejones y para la lidia de los de a pie, 6 de Fermín Bohórquez y 2 de doña Enriqueta de la Cova. Como era su costumbre, lo que brilló en la tarde, fue el variado y florido toreo de capa de Alfonso el de Triana, que en la crónica del diario barcelonés La Vanguardia del 23 de abril de ese año, fue visto de la siguiente forma:


...El primer quite que realizó el diestro mejicano «El Calesero», en el toro primero de Ortega, nos asombró a todos, pero avanzada la corrida y habida cuenta de la clase del bicho de doña Enriqueta de la Cova que cerró plaza, manso y con mucho poder, se enfrió un tanto nuestro entusiasmo. Clavó a su primero dos pares de rehiletes con fácil dominio, lanceó ambos toros fuera del abrigo de las tablas, y la faena de su primero, que brindó al público, tuvo más cosas buenas que regulares… A «El Calesero» se le disculpa, a más del hecho de su presentación en la Meca del Toreo, el haberse encerrado en su primera corrida con tres primeras figuras que salieron ayer como leones. Esperemos, pues, otra exhibición del «manito»…


Así pues y retomando el dicho de Pepe Alameda, el embrujo de Calesero surgió cuando su capote de percal se convirtió en seda. La pena aquí resultó en el hecho de que no volviera a actuar en Barcelona, para que pudieran verle a plenitud.

Rafael Rodríguez El Volcán de Aguascalientes

Otra corrida de 8 toros, el día de Santiago de 1951, en esta ocasión para dos toreros mexicanos Antonio Velázquez y Rafael Rodríguez que alternaron con Paquito Muñoz y Calerito. El encierro se formó con 2 toros de Ignacio Vázquez de Pablo y 6 de Juan Pedro Domecq. Para Rafael Rodríguez era su reaparición después de una importante actuación siete días antes y en esta oportunidad logró un triunfo destacado, llevándose las dos orejas del primer toro de su lote. La crónica de La Vanguardia de Barcelona, del 26 de julio de ese año nos refleja:


...Más torero que el día de su presentación parecióme ayer Rafael Rodríguez, si bien su valor fue esta segunda tarde de los mismos quilates que la otra. Veroniqueó deslavazadamente a su primero, pero en cambio con la franela tejió una faena inteligente, valerosa y artística que, acompañada de los oles del concurso y los sones de la Popular Sansense, tuvo mucho color y un brío extraordinario. Volcóse luego sobre el morrillo con un volapié magno, y en la misma cruz, otorgándose al «manito» y merecidísimamente, las dos orejas del bicho, con vuelta al ruedo y salida a los medios, a los que llegó con un brazado de flores...

Humberto Moro El de la Izquierda de Oro

El 13 de julio de 1952 fue la presentación en la Monumental de otro torero que no nació en esta tierra, pero que en ella se forjó como torero y en ella nació un hijo suyo que también es matador de toros, me refiero a Humberto Moro Treviño, natural de Linares, Nuevo León, en el Norte de México. Esa tarde alternó nada menos que con Rafael Ortega y Antonio Ordóñez, para dar cuenta de un muy serio encierro del Conde de la Corte. Era esta una de las primeras actuaciones del de la izquierda de oro en España y eso lo rescata la crónica aparecida, de nueva cuenta en La Vanguardia, el 15 de julio de 1952:


…Del diestro mejicano Humberto Moro, que en esa corrida presentábase en el «Palacio de los grandes espectáculos», sólo sabía yo que había toreado una sola corrida en España, en Sevilla, con Luis Miguel y no recuerdo qué otro artista, donde agradó mucho aunque se le consideraba poco placeado… después de brindar a la muchedumbre… poco a poco, fue ajustándose y desdeñando la «percha» y sacó, ya mientras la música sonaba, tres pases por alto muy buenos, cuatro de adorno lindísimos, tres naturales aguantando un horror y tres «orteguinas». Clavó medio estoque desprendido y salió a los medios para corresponder o los aplausos que se le otorgaron. No le impresionó lo más mínimo la tremenda cuerna de su postrer enemigo, la mayor de la tarde, y veroniqueólo con soltura, haciendo un quite de frente por detrás que se ovacionó largamente. También sonó la música mientras duró la faena con la franela, faena tan bizarra que casi toda ella, tuvo por escenario el peligroso terreno de toriles, deslizándose de esta forma: seis derechazos, una «arrucina», cuatro derechazos, uno de pecho, cuatro naturales, uno por alto, cuatro derechazos, uno de pecho, siete naturales, uno de pecho, ¡9! naturales —en toriles, ¿eh?—, uno de pecho y tres «orteguinas». Señaló un buen pinchazo, que escupió lares y seguidamente enterró el estoque en todo lo alto. Se le ovacionó y a pesar de ser el último toro de la fiesta, el mejicano dio la vuelta al ruedo y desapareció, sonriente, por la puerta de cuadrillas...

Jesús Delgadillo El Estudiante

El 25 de junio de 1964, la hoy extinta Plaza de Las Arenas abrió sus puertas para que en su ruedo se lidiaran 6 novillos de Gascón y Fraile – Puerto de San Lorenzo – hoy en la preferencia de las figuras – por Jesús Delgadillo El Estudiante, Vicente Punzón y Andrés Torres El Monaguillo. Jesús Delgadillo López, torero nacido en Aguascalientes, hacía campaña para volver a tomar la alternativa en España – lo que haría precisamente en Barcelona ese mismo año – y es el último matador de toros de Aguascalientes, que vestido de luces, ha cortado una oreja en Las Ventas de Madrid.

De esa tarde, su única actuación en Las Arenas, el cronista del diario La Vanguardia de Barcelona, Julio Ichaso, en su edición del 26 de junio de 1964 relata:


…Al cuarto, numero 86, «Bilbaíno», negro bragado, lo veroniqueó muy bien y su quite por faroles fue estupendo. El astado entraba muy fácil a los piqueros. El diestro clavó con arte dos pares de banderillas, no colocando el tercero, de rigor, por haberse cambiado el tercio. Tuvo una lucida actuación, aplaudiéndosele mucho y oyendo la música, ya que su muleteo se compuso de naturales, derechazos, molinetes, de pie y de rodillas, «arrucinas» y vistosos adornos. El novillo iba a la muleta de «El Estudiante» bien, embarcándolo éste con muy buen estilo. Un volapié hasta la empuñadura fue el final, finiquitándolo el cachetero. Petición de oreja, vuelta al ruedo entre aplausos, salida al tercio y también el novillo fue aplaudido en el arrastre…

Miguel Espinosa Armillita Chico

El 27 de marzo de 1977, Luis Miguel Moro, Jairo Antonio y Miguel Espinosa Armillita Chico enfrentaron en la monumental 6 novillos de Manuel Francisco Garzón. Ya en otro espacio de esta misma bitácora había relatado que Miguel es el último torero en cortar una oreja y el que dio la última vuelta al ruedo en la plaza de Las Arenas. En esta oportunidad, Julio Ichaso, en su recuento del festejo, publicado en La Vanguardia del día 29 de marzo de ese año hace la siguiente recapitulación:


…es hijo del espada azteca Fermín Espinosa «Armillita», tan conocido y aplaudido en nuestras plazas. Se presenta Miguel, en Barcelona... precisamente en la fecha que su padre Fermín tomara la alternativa aquí, hace cuarenta y nueve años y dos días, para ser exactos. Se la otorgó su hermano Juan y actuó como testigo el diestro valenciano Vicente Barrera… Miguel tomó las banderillas con buena ejecución y estilo. Muchas palmas. Pases corriendo bien la mano, por el lado derecho. Ovaciones y música. Prosiguió en la misma línea, mejorando los muletazos. Dejó una estocada, bien puesta, pero precisó del verduguillo, que fue efectivo al sexto intento. Palmas con salida al tercio… Sexto. — El primer puyazo lo recibió con bravura. Aplausos para el picador. El segundo salió más benigno y se acabó este tercio. Gran quite por chicuelinas. También «Armillita» lo banderilleó, levantando perfectamente los brazos. Palmas. Brindó a Manolo Mateo, el decano de los reporteros gráficos taurinos. Muletazos con agobiante y artística lentitud. Aplausos y música. Lo muleteó por los dos lados. Más
ovaciones. Entró a herir con facilidad pero la espada enseñaba la puntita. Volvió con dos estoconazos más, concediéndole la oreja, despidiéndole con aplausos, así como a sus compañeros de terna y paseo a hombros por los «capitalistas».

César Pastor

Nacido en el Distrito Federal, pero hecho torero y actualmente residente en Aguascalientes, César se presentó en la Monumental de Barcelona el día 8 de abril de 1979, para lidiar 6 novillos de Bernardino García Fonseca en unión de Miguel Vera y Curro Cruz. En esa tarde, César pudo mostrarse como un fácil rehiletero y un torero dominador. La visión de Julio Ichaso, cronista del diario La Vanguardia, en su edición del día 10 de abril siguiente es de la siguiente forma:


Tercero. Manejó perfectamente la capichuela y le ovacionaron. «Andarín» lo picó muy bien, aplaudiéndosele. Primer par de César, con salida atropellada. Piquer le hizo un buen quite. Cerró el tercio saliendo de tablas. Palmas. Brindó al público. Pases por alto y derechazos eso que el burel no daba facilidades, más pases por alto. Un pinchazo, segunda entrada con salida atropellada, con fuerte revolcón y descabello efectivo. Palmas... Sexto. A este ágil animal lo lanceó valiente. Recibió dos varas con bravura. Banderillearon César y Curro. Estuvo muy bien en unos buenos muletazos, eso que el astado se echaba encima. Más pases largos y atractivos. Muchas palmas. Mató a la segunda entrada. Ovaciones y paseo por el ruedo.


Mexicanos en Barcelona

En un memorial dedicado a Fernando Vinyes, Horacio Reiba escribió en La Jornada de Oriente lo siguiente, que me sirve para concluir esta ya de más extensa entrada:

…Si Barcelona es la ciudad donde más festejos taurinos se dieron a lo largo del siglo XX, no debería extrañarnos que fuese también la plaza española más visitada por toreros mexicanos de las condiciones y jerarquías más diversas, a partir de la aparición en un cartel de Las Arenas – junio de 1907 – del nombre de Vicente Segura, matador hidalguense y más tarde general revolucionario, primero de una larga saga de lidiadores aztecas que desfilarían ante sucesivas generaciones de aficionados barceloneses… A partir del pleito de 1936, puntualmente reeditado a principios del 47 cuando los toreros hispanos forzaron una segunda ruptura de relaciones, esta vez con Arruza (¿y Manolete?) en la mira, la participación de diestros mexicanos en las temporadas españolas empezó a angostarse significativamente. Ajeno a los manejos responsables de este progresivo ninguneo y con su olfato de gran empresario, el viejo Balañá continuaba anunciando en sus cosos a cuanto espada mexicano -matador o novillero- aterrizaba en la Península, como muestra reiterada de la proverbial independencia de criterio de la catalanidad bien entendida…

Es este apenas un muestrario de lo que los toreros de esta tierra hidrocálida han logrado en las plazas de Barcelona, por lo que no me resta más que decir: ¡Suerte Joselito!

martes, 10 de febrero de 2009

¿Corrección política? (III)


Hace unos días escribía sobre el hecho de que se considera políticamente correcto el invitar a la residencia presidencial a tomarse la fotografía al equipo campeón de cada uno de los dos mini – torneos anuales del jueguito ese de la pelotita y los pies y que de igual manera se consideraba al hecho de que el Titular del Poder Ejecutivo de esta República, hiciera como que la fiesta de los toros no existe.

El pasado domingo al parecer se rompió esa corrección, pues la Señora Esposa del Presidente de México asistió a la corrida celebrada en la plaza más grande del mundo, ocupó la barrera de sol que tradicionalmente usaron ella y su marido mientras no tuvieron la responsabilidad política que ahora llevan y hasta le fue brindada la muerte del sexto de la tarde por el confirmante Joselito Adame.

Lo curioso es que la asistencia a la plaza de toros de la Primera Dama de este País se produce por una invitación que el pasado jueves hizo a nuestro Presidente el diestro valenciano Enrique Ponce, en una cena celebrada en la misma residencia presidencial en la que se recibió a los de la pelotita, pero ¡oh sorpresa!, el hecho de que el torero hispano haya visitado al Mandatario, nunca se publicitó.

Seguramente el hecho de participar que el Presidente de la República y su Esposa se reúnen con uno de los toreros más importantes de este momento, carece precisamente de esa corrección política que les impulsa a mantener su afición a los toros en un recatado anonimato, aunque la fiesta sea parte de nuestras tradiciones y nuestra cultura desde hace muchos siglos.

Lo único que puedo agregar al respecto, es que sigo sin entender…

A propósito. – Les recomiendo la lectura de la colaboración de Rafael Cardona en el diario La Crónica de Hoy de la Ciudad de México, tiene que ver tangencialmente con el asunto y les aseguro que no tiene desperdicio lo que allí nos plantea.
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