sábado, 28 de marzo de 2009

Apostillas a un par de entrevistas o la paja en el ojo ajeno


Entre los días 11 y 15 de este mes de marzo, por separado el periodista y apoderado de toreros Carlos Yarza para el portal Televisa Deportes y la reportera Vania Ravelo para el diario Récord de la Ciudad de México, publicaron entrevistas al empresario de la Plaza México, Rafael Herrerías.

La primera de ellas, dada a conocer en tres partes y la segunda a dos páginas completas del tabloide deportivo referido, tienen puntos que admiten más de algún comentario. En esta oportunidad haré mención a las que en lo personal me llaman la atención y al final señalaré las ligas en las que se pueden consultar en su integridad las entrevistas, para que cada quien se forme su propia opinión sobre el particular.

Sobre la designación de las Autoridades de Plaza, dijo a Carlos Yarza:

“…nadie me ha sabido explicar los métodos de selección para el presidente de la Comisión Taurina, para sus miembros y para los nombramientos de Jueces de Plaza y Jueces de Callejón, todavía nadie me lo ha podido decir… no creo que haya más gente que quiera que esto esté bien que nosotros mismos, porque si la plaza está llena el torero cobrará más, el ganadero también a la empresa le irá bien, toda la economía que genera este espectáculo estaría más contento… ojalá algún día algún jefe de gobierno nos tome en cuenta y decir, dentro de las normalidades legales que existen para abrir un centro de espectáculos hagan lo mejor posible y verán que no nos equivocamos… la Ley de Espectáculos Públicos para el futbol tiene cuatro artículos, la taurina tiene cincuenta y tantos, nomás así te la dejo, lo que digan los dueños, que se pongan de acuerdo los equipos, ¿tú has sabido de algún pleito como los que hay en un partido de futbol, en la Plaza México? No. ¿Por qué en los demás mandan los dueños, en la lucha libre, en el teatro, en el cine, en los espectáculos? Aquí hacemos muchos espectáculos, no tenemos ningún problema, no te llegan a decir el tiempo de la canción de fulanito no puede pasar de cuatro minutos, no puede haber más de catorce canciones y no puede haber más de ocho músicos, es decir, es lo que la gente quiere ver, y aquí todas son restricciones para la gente, a ti te amarran las manos y luego te critican, eso si los impuestos los cobran bien puntuales”.


Como se puede observar, el desprecio del empresario por la Autoridad sigue siendo la constante de su conducta, no deja de insistir en sus pretensiones autorregulatorias, de manera en poder hacer una fiesta a su manera, sin importarle la historia y las tradiciones en las que se sustenta, con tal de dar el chou que la mayoría quiere, como ya lo había apuntado en alguna entrada anterior.

También se olvida Herrerías de que en esta fiesta hay demasiadas variables que están fuera del control de quienes pagamos – para decirlo en términos de marketing somos los consumidores finales – el espectáculo y que por esa razón, no es sana la autorregulación que abandera y agregaría yo, mucho menos, cuando alguien como él es el líder del movimiento.

Sobre el mismo particular le declaró a Vania Ravelo:

“¿Qué petición concreta les hará? (a las autoridades)

Que la comisión taurina esté integrada por un representante del gobierno que le informe a su jefe y otro más de cada agrupación, nadie más. Buscar un método de selección para los jueces de plaza, no funciona la Comisión Taurina, no cumplen con los artículos que les competen del Reglamento Taurino”.


El remate resulta interesante. Promueve que la dirección legal de la fiesta esté en manos de las fuerzas vivas de ella, con exclusión de nuevo, de los que le dan viabilidad económica, de los que pasamos por las taquillas y con nuestro dinero, nuestra opinión y nuestra presencia en los tendidos hacemos posible en buena medida que esto siga adelante. En pocas palabras, quiere una fiesta a modo, para hacer y deshacer a su antojo, sin importar lo que los aficionados podamos pensar, creer o sentir respecto de ella.

Una obviedad en el ambiente mexicano es que hay dos círculos aparentemente inexpugnables en torno a las cosas del toreo. Uno, el que regenta el propio Herrerías y que tiene como epicentro la Plaza México y el otro, el que se concentra en Espectáculos Taurinos de México (ETM), empresa que controla plazas en Aguascalientes, León, Irapuato, Ciudad Juárez, Acapulco, Monterrey y Guadalajara y que además han iniciado hace algunos años, el apoderamiento de algunos toreros que promueven principalmente en sus plazas.

Es del dominio público el enfrentamiento entre Herrerías y Alfredo Sahagún, encargado de la plaza de Guadalajara y en general con la gente de ETM y con Juan Arturo Torres Landa, propietario de la plaza de Juriquilla y también apoderado o protector de algunos diestros. Eso ha motivado que los toreros que manejan esas empresas, se vean con dificultades o definitivamente vetados para actuar en la Plaza México. Hay en ambas entrevistas datos interesantes sobre estas cuestiones:

A Carlos Yarza le manifestó:

“…hay plazas que los empresarios son trabajadores que van a un sueldo, no ven por la responsabilidad de las plazas, es decir quisiéramos que hubiera empresarios, también hay muchos empresarios nuevos, empresarios taurinos nuevos, que no tienen ningún antecedente… es un negocio sui géneris, no estamos de acuerdo pero de pronto llega gente y hace cosas que denigran a la fiesta… se puede hablar, ¿no quieren hablar conmigo?, ahí está Juan, yo no hablaría con Sahagún, por ejemplo, no le creo nada, ni con El Pollo, no les creo nada, pero hay gente con las que puede hablar… cuando te interesa te arreglas con el que sea y cuando al otro le interesa también se arregla, entonces aquí el problema es que desconozco las situaciones por las que actúan de esa manera yo las desconozco”.


Herrerías siempre se ha caracterizado por querer imponer sus criterios por sobre de todas las cosas. Así, si no se quiere hablar con él, o es él el que no quiere hablar con determinada persona, tiene sus alfiles para hacer llegar sus determinaciones, pero no deja mucho espacio para la solución negociada de los conflictos ni para la resolución concertada de las dificultades que al final del día, afectan no a las cabezas involucradas, sino al colectivo de la fiesta.

Parece que después de casi dos décadas de andar en esto, piensa que es lo mismo andar repartiendo mandobles a los que pretenden cargar en hombros a su torero cuando éste no lo desea, que tratar de conciliar toda una gama de intereses contradictorios.

A Vania Ravelo le abundó lo siguiente acerca de este mismo tema:

“…si Sahagún tuviera su plaza llena siempre yo lo admiraría, le preguntaría ‘cómo le haces’, pero hay que ver Guadalajara. No hay a quién voltear a ver. Ricardo Sánchez en Aguascalientes, es buen muchacho, pero lo están ensuciando, el gobierno subsidia Aguascalientes, la feria es la empresa más rica del país, ¿por qué me hacen la guerra?


En cuanto a la plaza vacía, creo que Herrerías no tiene mucho que señalar, pues hace años que la que él tiene arrendada no se ve colmada hasta arriba, así que poco hay que agregar a este respecto. En cuanto a los subsidios oficiales, es su propia actitud hacia todo lo que signifique autoridad, lo que ha ahuyentado cualquier tipo de apoyo de ésta a su actividad.

En Aguascalientes, tanto el pueblo como su Gobierno ven a la fiesta como parte de sus tradiciones y de su cultura, razón por la cual se apoya de muchas maneras, entre ellas la económica, su promoción y desarrollo y en cuanto a que se le hace la guerra, creo que el que se la hace, de todo lo transcrito, se desprende que es él mismo y su incapacidad de ver la viga en el ojo propio y sí la paja en el ajeno.

Aquí dejo las ligas a las entrevistas completas, para que puedan obtener las conclusiones personales que consideren prudentes, al margen de la apreciación personal que les presento en este caso. Ojalá que esto haya resultado de su interés.

Primera parte de la entrevista de Carlos Yarza.

Segunda parte de la entrevista de Carlos Yarza.

Tercera parte de la entrevista de Carlos Yarza.

N.B. La entrevista de Vania Ravelo para Récord fue reproducida en formato *.jpg, así que redirijo al sitio donde están las cuatro fracciones de la imagen del diario en que se publicó.

Primera parte.

Segunda parte.

Tercera parte.

Cuarta parte.

sábado, 21 de marzo de 2009

José Chafik y el retorno de los Coquillas a México


Necesaria aclaración previa: He planteado ya en este espacio algunos aspectos del origen de la ganadería de lidia en México. En esta oportunidad y en torno a un homenaje que en España se ha rendido recientemente al personaje central de esta entrada, me parece que vale la pena el retomar un artículo escrito hace ya una década y media (es de 1994, publicado originalmente en el diario Hidrocálido). Además de lo anterior, tiene de reprochable su extensión, pero aún así, espero que resulte de su interés.


A finales de 1993, en una forma un tanto discreta, José Chafic y Marcelino Miaja, propietarios de los hierros de San Martín, La Gloria y El Olivo, anunciaron la adquisición de la ganadería española de Sánchez Fabrés Hermanos. El móvil de la compra lo expresa así el primero de los ganaderos mencionados: …la unica explicación por lo que a mi se refiere, es que le tengo un gran cariño a la Fiesta de los Toros, un gran cariño al encaste de Saltillo; que en España se va perdiendo poco a poco…


Las palabras de José Chafic son en parte ciertas, porque como ya lo he expuesto alguna otra oportunidad, la generalidad de las grandes ganaderías españolas se inclinaron por la linea de sangre del Conde de Vistahermosa que vía José Arias de Saavedra se derivó en las ganaderías de Murube, Ybarra y Parladé, encaste que en México pervive testimonialmente en las ganaderías de Matancillas, Pastejé y Las Huertas, pues hoy en ellas predomina la línea del Marques del Saltillo, traída principalmente a México en 1908 por don Antonio Llaguno y que igualmente deriva del tronco vistahermoseño.


La critica que puedo hacer a la exposición de motivos de Chafic es, que el origen de la ganadería de Sánchez Fabrés Hermanos, no es Saltillo en pureza, pues si bien comparte el común origen Vistahermosa, con lo de Coquilla, lleva mezclados otras derivaciones del encaste generado por esa casa condal.


Fernando Freire, vecino de Alcalá del Río, en Sevilla, ad¬quiere en 1823 ganados aptos para la lidia de la testamentaria del Conde de Vistahermosa. Filiberto Mira señala que fueron 5 sementales y más de cien vacas. Los Freire eran ganaderos de antiguo, pues ya en 1784, adquirieron doscientas cabezas de ganado bravo a los frailes de la Cartuja de Jerez, reses que por su origen andaluz tendrían características genéticas similares a las de Vistahermosa y demás de esa región y con las que mezclaron lo recién adquirido.


Los Freire enajenan sus toros a Justo Hernández en 1846 y en 1883 las adquiere el romántico Faustino Udaeta, quien cruzó sus nuevos toros con cuatro sementales de Miura, mismos que se dice le ligaron admirablemente. La aventura ganadera de Udaeta termina el 13 de mayo de 1894, cuando una corrida suya despachada por Espartero, Guerrita y Reverte sale mansa de solemnidad. Refiere Fernández Salcedo que esa tarde don Faustino ordenó mandar toda su ganadería al matadero, dado el papelón que jugaron sus toros ante la Infanta doña Isabel de Borbón.


Antes de que Udaeta acabara con su ganadería, vendió simiente a Juan Rico, quien a su vez la transfirió a don Andrés Sánchez Rodríguez, propietario de la finca salmantina de Coquilla, en el año de 1905 y después agregará sementales de Veragua y de Carreros. Con este encaste, hereda la ganadería Francisco Sánchez, hijo de don Andrés, mismo que será universalmente conocido como Paco Coquilla y que vendrá a definir los caracteres de esta ganadería y del encaste que propiamente representa.


Paco Coquilla adquirirá en 1916 ganado tanto del Conde de Santa Coloma como del Marqués de Albaserrada. No encontré referencias de que en Coquilla se haya desechado lo originario, que por cierto, es del mismo origen que lo recién adquirido. Con esas bases, en Coquilla se desarrolló un toro fino, recortado de tipo, bravo y noble, preferido por toreros como Manuel Jiménez Chicuelo.


En 1934 por vicisitudes económicas Paco Coquilla enajena su ganadería en varios lotes, quedando el hierro original en manos de Daniel Ruiz Yagüe y el resto del ganado en poder de Justo Sánchez Tabernero, José Maria López Cobos y el Marqués de Villagodio.


Justo Sánchez Tabernero inscribe su parte de Coquilla a nombre de sus hijos, los señores Sánchez Fabrés, para que en 1951 se vendiera la mitad de la ganadería a José Matías Bernardos y la otra mitad se anunciaría como Herederos de Sánchez Fabrés.


Muere en 1972 Alfonso Sánchez Fabrés y la ganadería se anuncia a nombre de sus herederos, que son representados por Juan Sánchez Fabrés. La ganadería había dejado los primeros planos ya que con la rectificación en la presencia y el tipo del toro en la época posterior a El Cordobés, se alejó de las plazas de importancia y por ello, al final de la década de 1980, Juan Sánchez Fabrés echó a sus vacas un toro de los hermanos Martinez Elizondo, intentando dar más cara y alzada a sus productos.


Por su parte, Pablo Martinez Elizondo en 1946 adquiere la ganadería de Demetrio Fraile, creada con reses de Santa Coloma, Albaserrada y Graciliano Pérez Tabernero. En 1967 se agrega un toro padre de Urquijo, puro Murube y en 1964 un lote de vacas y sementales de Joaquín Buendía, que no es mas que la original ganadería del Conde de Santa Coloma.


Como podemos ver, el encaste predominante en la ganadería de Sánchez Fabrés Hermanos es pues el de Santa Coloma – Albaserrada, que en 1905 fuera fundada con reses de Eduardo Ybarra y añadido en 1912 con reses del Marqués del Saltillo. Es menester señalar que la original ganadería del Marqués de Albaserrada, hoy de Victorino Martín, surge de la de Santa Coloma en 1913. La de Santa Coloma es vendida en 1935 a la sociedad formada por don Joaquín Buendía Peña y don Felipe Bartolomé Sanz, misma que al terminar, dejó el hierro de Santa Coloma en manos de don Joaquín y don Felipe lidiaría en lo sucesivo con el antiguo de Surga.


La conclusión hasta aquí es que si bien el hierro de los Sánchez Fabrés tiene predominantemente sangre de Saltillo, su encaste real es santacolomeño, que en principio es una mezcla de Saltillo y Murube, conjugando características de ambos orígenes, con un sello y personalidad propios.


De lo expuesto puedo deducir que los motivos de Chafic y Miaja no son precisamente los de preservar en España el encaste de Saltillo, sino que como lo veremos enseguida, es dar un nuevo giro a la ganadería brava en México, que de resultar, será muy interesante.


José Chafic y Marcelino Miaja compraron en 1966 al varilarguero Juan Aguirre Conejo Chico quien anunciaba a su nombre la ganadería, que se presentó en El Toreo en 1937. La vacada fue formada con ganado de San Mateo y Zacatepec, de origen saltillero puro de la primera y la segunda fundada con ganados de San Mateo, Piedras Negras y Carmen de Federico. En 1958 se agregan toros de Mimiahuápam de origen San Mateo y Pastejé, este predominantemente murubeño. En 1968 se agregan toros y vacas de San Mateo, José Julián Llaguno y Valparaíso, acentuando el aspecto saltillero de la ganadería.


En 1988, Chafic y Miaja en sociedad con el rejoneador Ramón Serrano adquieren la ganadería de Tequisquiapan, fundada en 1942 por don Fernando de la Mora Madaleno y don Carlos Cuevas Lascuráin con ganados de este último, originarios de Zacatepec, San Mateo, vacas de Coquilla y un toro de Graciliano Pérez Tabernero. Como dato curioso, señalaré que esta ganadería nació en los terrenos de la Hacienda de Los Morales, hoy elegante zona residencial de la capital de la Republica.


En 1990 se rompe la sociedad Chafic – Miaja – Serrano y se hacen una serie de intercambios de ganados de tres hierros involucrados en la transacción (San Martín, La Gloria y Tequisquiapan) y así nace el de El Olivo, que permitiría a Chafic y Miaja el refrescar sus ganados con los de Tequisquiapan, hierro que quedó en manos de Ramón Serrano, refrescado con ganado de San Martín y La Gloria. Agustín Linares señala que la ganadería de Tequisquiapan se formo con cien vacas y cinco sementales de Carlos Cuevas, de puro origen Coquilla, como se dejo sentado con anterioridad.


En la declaración invocada al principio, Chafic señala lo siguiente: ... a nosotros nos beneficiara porque se abrirá la consanguinidad y eso en los ámbitos humanos y genéticos es importante. De esta manera se evitan la consanguinidad, las posibles mutaciones y los problemas de poca fuerza...


Entonces, parece resultar que en el fondo, la finalidad de Chafic y Miaja no es la de salvar en España la sangre de Saltillo, predominante en México, sino la de abrir una nueva linea en sus ganaderías que a la fecha, son únicas en México, dado el origen singular de la sangre Coquilla que hay en ellas; lo que sin duda, dará un nuevo matiz a la crianza del toro bravo en México, que ojala sea para bien.


Si a lo anterior sumamos que se adquirió también para San Martín, El Olivo y La Gloria, simiente de Victorino Martín y que se planea enviar simiente mexicana a España tanto a Victorino como a Sánchez Fabrés (que se anunciará ya como San Martín allá en España), veremos que aunque sin confesión, lo que se pretende en realidad es el ampliar el horizonte genético de la ganadería de lidia de aquí y de allá.


Post – Scriptum: A quince años de distancia, lo que barruntaba entonces parece que se confirmó, aunque con algún cariz distinto. Chafic y Miaja han cedido la mayor parte de su participación en la San Martín hispana a Ignacio Huelva. En México, El Olivo hoy lidia como Julián Hamdam y parece que es donde se ven los frutos de los esfuerzos del que fuera en su día apoderado de Manolo Martínez, pues San Martín, por razones que tienen cierta comprensibilidad, se ve relegada a lidiar en plazas de poco fuste y además, la importación de ganado español se amplió a otras procedencias, lo que nos ha dejado ver, aunque sea a cuentagotas, ejemplares con sangre de encastes como Domecq y Atanasio Fernández, lo que a pausas, ha dado algo de variedad al ganado que se lidia en este país.


No obstante, los que deciden en esto no terminan por aceptar el ganado que trae el renuevo importado a instancias de José Chafic. Las sinrazones que se ponen para ello son múltiples, pero sinrazones al fin. Ojalá que pronto alguien se decida a dejarnos ver lidiar con más frecuencia algo distinto a lo habitual en nuestras plazas.

sábado, 14 de marzo de 2009

Más de lo mismo...


El jueves 12 por la mañana se anunciaron los carteles de la Feria de San Marcos que se iniciará el venidero 19 de abril, con el anuncio se confirmaron los diversos rumores que se vinieron generando a través de los distintos medios acerca de la conformación de esas combinaciones, por lo que la sorpresa, al menos en ese sentido, no fue la protagonista del anuncio en esta oportunidad, aunque sí lo fuera en algún otro, como en el renglón de las ausencias y de las presencias aparentemente forzadas de otros diestros.

Llama la atención el hecho de que los triunfadores sean desplazados a un segundo y tercer plano y que quienes no han hecho mérito alguno para ocupar un sitio en el serial, lo tengan. Tales son los casos de la ganadería de Medina Ibarra, que fue con mucho la triunfadora del ciclo 2008, despreciada por las figuras y relegada a un cartel de poco fuste, siendo que merece estar en una de las fechas estelares y encuadrada con los nombres más destacados de la torería.

Igualmente atrae el hecho de que Israel Téllez, que el pasado abril salió como uno de los triunfadores numéricos del serial – en estos días que el orejímetro es lo que manda – quede relegado a torear, casi de limosna, en la corrida de la Oreja de Oro, a beneficio de la asociación sindical de los toreros, como también resulta llamativo el hecho de que diestros como Fernando Ochoa, José María Luévano y varios de los diestros de poco rodaje que sacaron la casta en la temporada de la Plaza México, se hayan visto excluidos de un serial como el nuestro, en el que en cambio, se le dan dos tardes al torero sevillano Antonio Barrera, que poco o nada nos dice por estos pagos.

Sobre todas estas ausencias e injustas colocaciones, como la de Víctor Mora, que es relegado también a pesar de ser uno de los triunfadores netos de la temporada capitalina, cabría recordar la reflexión del ecijano Pepe Luis Vargas, aunque expresada en una dolorosísima circunstancia distinta: tanto pa’ ná…

Y aunque se anuncia como atractivo central de la feria la presencia de José Tomás, El Juli y Sebastián Castella – éste contratado a 3 tardes – el equilibrio con sus contrapartes mexicanas es precario. Zotoluco y Rafael Ortega son el teórico contrapeso de esas figuras ultramarinas, pero la realidad es que aunque encabezan el escalafón nacional – Pepe Caro dixit – no hacen el mismo efecto en las taquillas, pues nadie se interesa ya en verlos y en la situación de Ortega, en mi particular caso, cuando le he visto, antes de salir de la plaza, me cuesta trabajo recordar lo que hizo, sin que obste el número de orejas y rabos que haya cortado.

Para organizar una feria como la nuestra se requiere imaginación, sagacidad y voluntad de presentar un programa adecuado a la afición del lugar en el que se presentará y no recurrir siempre al manido argumento de que era lo que había a mano, que parece que se ha vuelto costumbre en la Inmobiliaria que tiene a su cargo los destinos de la fiesta en Aguascalientes.

En el renglón de lo ganadero, es también más de lo mismo y da pena ver que los importantes del escalafón se anuncian con hierros de dudosa aptitud para la lidia, sea por su ausencia de casta, sea porque acostumbran presentar en las plazas ejemplares sin la edad debida o por ambas circunstancias juntas y aquí sí que no se puede invocar ya aquello de que es lo que hay, pues en los últimos años han saltado a la palestra muchas ganaderías de nuevo cuño que lidian encierros con casta y trapío inusuales, a los que lógicamente, los de arriba no quieren ver.

En fin, que ya me tengo que poner a pensar a cuáles festejos asistiré, porque lo que es seguro, es que a todos, de ninguna manera.

Carteles de la Feria de San Marcos 2009

Domingo 19 de abril: Novillos de Malpaso para los triunfadores de la temporada de la Plaza San Marcos.

Viernes 24 de abril: Toros de Medina Ibarra para Rafael Ortega, Antonio Barrera, Fabián Barba y Juan Antonio Adame.

Sábado 25 de abril: Toros de Herederos de Teófilo Gómez para Zotoluco, José Tomás y Arturo Macías.

Domingo 26 de abril: Un toro de El Vergel para rejones y seis de Carranco para Rodrigo Santos, Antonio Barrera, Ignacio Garibay y Víctor Mora.

Jueves 30 de abril: Toros de San Miguel de Mimiahuápam para Zotoluco, El Juli y Arturo Macías.

Viernes 1 de mayo: Toros de Begoña para Sebastián Castella y Arturo Macías, mano a mano.

Sábado 2 de mayo: Toros de Fernando de la Mora para Zotoluco, Sebastián Castella y Joselito Adame.

Domingo 3 de mayo: Toros de Xajay para Ignacio Garibay, Sebastián Castella y El Payo.

Lunes 4 de mayo: Toros de Bernaldo de Quirós para Rafael Ortega, El Juli y Joselito Adame.

Martes 5 de mayo: Corrida de la Oreja de Oro. Toros de Corlomé para Óscar Sanromán, Israel Téllez, Juan Antonio Adame, Guillermo Martínez, Aldo Orozco y Víctor Mora.

Domingo 10 de mayo: Novillos de La Punta para los triunfadores de la temporada de la Plaza San Marcos.

jueves, 5 de marzo de 2009

Cañitas


Cañitas (27 de septiembre de 1920), es el torero mexicano que más veces ha actuado en la historia de la plaza de Las Ventas. El interés hacia su figura deviene de que en los algo más de tres cuartos de siglo del ruedo venteño, han hollado su arena las zapatillas de diestros que son atesorados con mayor renombre en la memoria colectiva, pero la historia de Carlos Vera Muñoz es una que merece ser contada.

El caso de Cañitas es el que se genera a partir de la precocidad, pues antes de cumplir nueve años de edad, el 16 de septiembre de 1929, se presentó en El Toreo de la ciudad de México, lidiando un eral de Malpaso. Ese sería el preámbulo de una campaña novilleril que iniciaría una década después, en el mismo ruedo de la colonia Condesa y que estaría marcada por dos hechos notables, el valor que derrochaba ante los toros y la facilidad con la que cubría el segundo tercio.

Carlos Vera recibe la alternativa en Ciudad Juárez el 26 de octubre de 1941 de manos de Lorenzo Garza, con el testimonio de Manuel Gutiérrez Espartero, con toros de El Cortijo, confirmándola en El Toreo el 9 de noviembre siguiente, de manos de Armillita y ante el hidalguense Ricardo Torres, siéndole cedido el toro Robalero de Piedras Negras. El sexto le envió a la enfermería con una cornada grave, lo que marcaría el inicio del sino de este menudito torero.

Las campañas siguientes, junto con David Liceaga se enseñorea de la parte llamada económica de la temporada mayor, obteniendo sonados triunfos en la capital mexicana como los logrados con Serranito de don Carlos Cuevas o el de la despedida del Meco Juan Silveti, culminados ambos con el corte de un rabo.


Al destrabarse uno de los conflictos entre las torerías de España y México, cruza el Atlántico y confirma su alternativa en Madrid el 10 de septiembre de 1944, de manos de Paquito Casado y con el testimonio de Rafael Albaicín y su paisano Arturo Álvarez Vizcaíno con toros de Concha y Sierra, iniciando un idilio con la afición madrileña que terminaría hasta 1951.


Su facilidad con los palos logró que se le emparejara con uno de los principales ases del segundo tercio de su tiempo, Morenito de Talavera, con quien alternó en seis de las catorce tardes que pisó el ruedo de Las Ventas, dos de ellas mano a mano. La hora dorada de su paso por esta plaza la tuvo el 10 de junio de 1945, cuando alternando con Domingo Dominguín y Angelete en la lidia de toros de Juan Pedro Domecq, abrió la puerta grande después de tener que matar tres toros por herida de Dominguín.

El año de 1946, fue el diestro mexicano que más veces se vistió de luces en España con 26 actuaciones y mantuvo un discreto cartel en los años siguientes, hasta el año de 1951, cuando cerró su paso por las plazas españolas.


El 21 de agosto de 1960, actuando en El Toreo, por entonces en su nueva ubicación de Cuatro Caminos y llevando como alternantes a Luis Briones y Juan Estrada, el cuarto de la tarde, Buen Mozo de Ayala, le infiere una grave cornada en la pierna derecha. Cinco días después las infecciones y la gangrena hacen necesaria la amputación poniendo fin a la carrera de un torero que sin duda fue un dechado de valor.


El 16 de septiembre de ese mismo año, sus compañeros organizaron una corrida en su beneficio, llenando la Plaza México, festejo en el que Carlos Arruza se presentó como rejoneador y Calesero, Luis Procuna, Rafael Rodríguez, Jorge El Ranchero Aguilar y Joselillo de Colombia, enfrentaron toros de don Jesús Cabrera, logrando aliviar al menos en lo económico la aflicción del valentísimo Cañitas, quien falleció en la Ciudad de México el 19 de febrero de 1985, a causa de un infarto de miocardio.

Poco se comentó en México después de la muerte de este valentísimo torero, pero en Madrid se le recordó en esa triste oportunidad, pues es sin duda uno de los hacedores de la historia y la leyenda de la Plaza de Las Ventas.

Edito: Una interesante versión del pasodoble dedicado por Segundo Galarza al diestro mexicano, interpretado por el tenor venezolano Alfredo Sadel y la orquesta de Pedro Mesías, la pueden escuchar en esta localización del Cancionero Torero.

Re - Edito: Igualmente el paso de Cañitas por la plaza de Las Ventas, lo pueden consultar en esta localización.
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