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sábado, 19 de septiembre de 2009

Como un castillo de naipes...

De esa manera, en las últimas 72 horas prácticamente se cayó la temporada taurina anunciada por Pedro Haces en Las Vegas, dado que los toreros con más atractivo mediático y que podían poner a flote el experimento (Rivera Ordóñez, El Juli y El Fandi), declinaron, sin expresión de causa, ser partícipes de esa mascarada.

Los espectáculos llevados a cabo el martes y miércoles pasados, fueron un desastre económico y en lo artístico están marcados con el signo de la duda. La realidad es que como escribiera Giraldillo en el ABC de Madrid el 19 de julio de 1945, a propósito de la confirmación en Las Ventas de la alternativa de Sidney Franklin, hay cosas del toreo que no tienen traducción posible y la manera en la que se pretende hacer en Las Vegas, lo demuestra así.

Al parecer, el vacío en los improvisados tendidos es uno de los factores del anunciado desastre. Pero la historia de esas entradas magras no es nueva. Ya en 1965 se había producido un fenómeno similar, cuando en el Centro de Convenciones de la Ciudad del Juego se dieron festejos similares, según lo relató Billie Heller en la revista Toros Magazine, de la que cito lo que sigue:


…la ciudad había sido inundada con publicidad, pero la entrada era decepcionante, cerca de mil 500 personas en la arena de cuatro mil 500 asientos. La explicación sobre la pobre entrada fue que el público y los turistas se quedaron con la idea de que el precio de entrada era de 25 dólares, pero sólo para un área especial en la que se encontraba el alcalde (que fungió como juez de plaza), pero en realidad había localidades desde tres dólares. Otros pensaron que quizá fue demasiado ambicioso programar el festejo del viernes al mismo tiempo en que se presentaban en la misma ciudad artistas como Frank Sinatra y Joe E. Lewis en las arenas, Debbie Reynolds en la Riviera, Donald O' Conner en el Sáhara y las mujeres semidesnudas de los shows en el Dunes, el Tropicana y el Stardust. Los boletos de tres dólares se vendieron casi en su totalidad y la mayor parte de los de 5 y 7 dólares, pero las localidades de 10 y 15 aparecían vacías…


De la relación transcrita, aparece que solo se colmaron las localidades de precio más accesible y vemos que en esta oportunidad, Haces pide cientos de dólares por algunas, lo que me invita a recurrir a la razonada reflexión de Jack Moran, un aficionado estadounidense, a propósito de ese asunto:

…creo que si el dinero estuviera allí, los matadores se presentarían, pero parece que se empiezan a desmoronar las piezas y la paga, salvo que el empresario sea un multimillonario y quiera montar festejos por mera diversión. Necesita obtener ganancias, pero sangrar a la afición del dinero que ha obtenido con trabajo duro, es un mal punto de partida… Los precios de acceso a la plaza deben ser consistentes con los de cualquier corrida, sea en Las Vegas o no y el resto de la papeleta, debe obtenerse de otro tipo de mercadeo como espectáculos previos a la corrida, vídeos, etc.… Nadie conoce a los toreros españoles de hoy en los Estados Unidos. Después de Manolete, el matador más famoso aquí era Manuel Benítez ‘El Cordobés’… El promotor debe reeducar al público americano en los gozos de la fiesta, meter más gente a la plaza haciendo accesibles los precios y no poniéndolos solamente al alcance de aquellos que tienen abultadas las billeteras…



Como se ve, el asunto de Las Vegas, ni hace 45 años, ni ahora va a dejar más lustre a los participantes en él. Quizás, expresado en pesos y centavos, les aparezca atractivo en primera instancia, pero en el fondo, nada aporta a su historia personal y taurina, y siempre estará sujeto al azaroso expediente de que lo ofrecido resulte atractivo a quienes deben pagar el acceso al espectáculo. Si eso falla, como sucedió en este caso, probablemente falle todo

Lo que sí resultó de todo esto, fue un nuevo petardo de Pedro Haces, quién resultó en los hechos ser el don Bull Shit del que hablaba en otro espacio de esta misma bitácora, porque su gran temporada, parece ser que solo quedará como una desgraciada anécdota y como una más de las soflamas o habladurías de ese singular y nefando personaje.


Edito: Casi un par de días después de haber publicado esta reflexión (es lunes 21 de septiembre por la noche aquí), llega a mi conocimiento una información que me proporciona el amigo Jim Verner, en el sentido de que la caída del asunto este, se debió a que Pedro Haces no depositó en tiempo y forma los anticipos convenidos a los toreros. Esta es evidentemente una constante en su proceder y la fama que lo precede.

Las fotografías que ilustran esta entrada son obra de Roadsidepictures y están protegidas por una licencia Creative Commons.

lunes, 3 de agosto de 2009

Pedro Don Bull Haces, un retrato, incompleto e inconcluso

Hoy, Pedro Haces Barba, social y taurinamente Don Bull, es el personaje – tristemente célebre – del momento. Sus declaraciones sobre lo que plantea como futuro de la fiesta de los toros, las que a mi juicio rayan en la oligofrenia, le han otorgado las cabezas de una buena parte de los medios de comunicación profesionales dedicados a este tema y han acaparado la atención incluso, de aquellos que más que ignorar, pretenden que los toros no existen.

Pero, aparte de la pirotecnia que ha generado su intención de montar eventos táuricos – son táuricos porque tendrán toros, pero no porque participen de la esencia de esta fiesta – en Las Vegas, Nevada, observo que las informaciones que se dan acerca de esos eventos no entran al análisis del personaje que los organiza y promueve. Es por eso que aquí trato, con las limitaciones propias de la información que les presento – toda ella disponible en la Internet –, de exponer mi visión de quién es Pedro Haces, hoy alias Don Bull.

¿El pasado? Con seguridad…

En el diario Reforma de la capital mexicana, el día 14 de septiembre del año 2000, se anunciaba la formación de un Sindicato de Trabajadores para las Empresas de Seguridad Privada. El Secretario General y líder de esa agrupación sindical era nada menos que nuestro Don Bull y llegaba al cargo entre acusaciones de que pretendía atemorizar a las empresas del ramo, haciendo tráfico de influencia por su conocimiento de personalidades en los ámbitos de la policía y judicial y que a través de ello pensaba monopolizar todos los contratos de la República en la materia.

En el diario Palabra, de la misma compañía editorial y fecha que el anterior, el entonces Presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Seguridad Privada, Luis Zamorano, acusó a Pedro Haces de tratar de obtener esos contratos por la vía de la extorsión y le definió como una persona que se presentaba como:

…el Mesías, un salvador capaz de castigar a quien no lo siga en su proyectos…



Las dos notas a las que hago referencia, están firmadas por Daniel Lizárraga.

Unos días después, el 12 de octubre, en el diario Milenio, también de la Ciudad de México, Mauricio Flores, en la columna Dinero llama Dinero, publica literalmente lo siguiente:

La nueva es que el Sindicato Este, encabezado por Pedro Haces Barba, finalmente claudicó en su intentona de convertirse en la única organización sindical para los trabajadores de las empresas de seguridad privada... cuando menos de las 100 empresas de seguridad formalmente constituidas y agrupadas en el Consejo Nacional de Seguridad Privada. Hasta donde se sabe, el propio Haces, luego de la fuerte respuesta que el Consejo representado por Luis Zamorano le dio para rechazar ese intento, ha preferido "fumar la pipa de la paz" para no meterse en más líos... como aquellas denuncias públicas que lo vinculan con una serie de delitos y crimen organizado, así como las que relacionaron a su organismo con personajes como Jorge Carrillo Olea y Jesús Miyazawa. Hasta aquí parece que llegó todo el lío.



El hecho de que alguien en México pretenda iniciar una organización sindical de tal magnitud, implica la existencia de un gran sostén político. Indagando, encontré una versión de Héctor A. González, quien en su columna Tinta Negra, de fecha 20 de junio de 2003 nos muestra una nueva faceta de “Don Bull”, la de candidato a un puesto de elección popular y por el Partido Verde Ecologista – quizás por eso propone las corridas sin sangre como futuro de la fiesta – y nos revela que su apoyo político era el que resultó ser su tío, el inefable Leonardo Rodríguez Alcaine alias La Güera, quien fuera cuasi – propietario del Sindicato de Electricistas durante la mayor parte de su vida. La versión de referencia es la siguiente:

...Resulta que Pedro Haces, sobrino de Leonardo Rodríguez Alcaine, líder de la CTM, en forma gansteril trató de agremiar a los empleados de las compañías de seguridad privada...Para ello, presionaba a las empresas y a los empleados...Ahora es flamante candidato a jefe delegacional en Tlálpan... ¿Cuál partido cree usted, amigo lector, que lo postula?...Por supuesto, el oportunista Partido Verde Ecologista. ¡Pobre México!...


En los terrenos del toro

Unos años después, Pedro HacesDon Bull reaparece, ya no entre ex – policías o reclamando el voto popular, sino que se deja ver en los terrenos del toro, anunciando la formación de una Asociación Mexicana de Tauromaquia, misma que registraría ante la Confederación Deportiva Mexicana (CODEME), con la finalidad de instalar centros de alto rendimiento para toreros, jueces, monosabios, torileros, rejoneadores, picadores y banderilleros.

En declaración hecha a Miguel Ángel García, del diario Esto de la Capital de la República del día 28 de noviembre de 2006, anunciaba Haces la fundación del primer centro de alto rendimiento en el Estado de Tlaxcala y la obtención de patrocinadores para que con los recursos aportados por estos, los que por ley tendría que dar la CODEME a la Asociación y las cuotas que aporten los beneficiarios del centro, pudiera operar a plena capacidad a partir del año 2007. Indicó que el presidente de la Asociación sería el matador de toros retirado y empresario José Antonio González, conocido como Chilolín.

Posteriormente trascendió que la Asociación Mexicana nunca fue incorporada a la CODEME y que por lo tanto, no tendría acceso a los fondos oficiales que se asignan a las asociaciones deportivas para el desarrollo de sus disciplinas. Leonardo Páez, en el diario La Jornada de la capital mexicana, del día 12 de marzo de 2007, cita lo siguiente:

…En el papel parecen haber quedado sus sueños de ser "la única institución que regulará el desarrollo de la fiesta brava en el país durante los próximos 99 años", así como la creación del centro de alto rendimiento taurino en Tlaxcala, con un costo de 120 millones de pesos, "parte de los cuales nos dará la Codeme, otra parte la pondré de mi bolsa y patrocinadores de la fiesta otra más", anunciaba Haces alegre.

Sólo que la cabeza visible de la AMT y sus miembros fundadores, "que integran permanentemente el Consejo Nacional", Cuauhtémoc Román Camacho, Cayetano Víctor Leal López, mejor conocido como Curro Leal, actual promotor de la Plaza México, y Jorge Alejandro Lago Robles, adelantaron vísperas y en su euforia futurista no vieron problema en utilizar la palabra "incorporación".

Sin embargo, el primero de noviembre de 2006, Alonso Pérez González, presidente de la Codeme, comunicó a Pedro Haces, presidente de la AMT, que el órgano colegiado de la Codeme había adoptado el acuerdo número 2006.10.13.S, "en relación con la viabilidad de asociación a la Codeme de la Asociación Mexicana de Tauromaquia, AC, con el carácter de organismo afín, al tenor siguiente:

"El consejo directivo de Codeme... determinó procedente otorgar en principio la viabilidad de asociación con el carácter de organismo afín a la Asociación Mexicana de Tauromaquia, AC, en respuesta a la solicitud presentada mediante escrito de fecha 6 de octubre de 2006 signado por el presidente del Consejo Nacional, señor Pedro haces Barba y el Comisario del Consejo Directivo Nacional, señor Cuauhtémoc Román Camacho.

"En el entendido -proseguía el comunicado en poder de La Jornada- de que la viabilidad en comento estará sujeta al puntual cumplimiento de los requisitos establecidos en el artículo 14 del Reglamento del Estatuto de Codeme, así como a la demás normatividad aplicable en la materia para los organismos afines y al cumplimiento de los lineamientos que para tal efecto determine el consejo directivo de Codeme, incluida la acreditación de la representatividad nacional, para proceder al análisis definitivo de toda la documentación que en su oportunidad sea presentada por la Asociación Mexicana de Tauromaquia, AC, ante esta confederación y una vez cumplidos los requisitos señalados, este consejo directivo, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 34 fracción 15 del estatuto de Codeme, determinará lo procedente...



Como podemos ver, Don Bull es dado a anunciar cosas que aún no resultan ser hechos y que después le resulta complicado cumplir – a veces imposible –, pero no desistió en seguir adelante con su historia de los centros de alto rendimiento y en marzo de 2008, volvió a aparecer en escena, ahora en el Estado de Nayarit, anunciando la instalación de un centro mundial para la formación de toreros. En esa ocasión, dijo lo siguiente:

…Hemos trabajado muy bien con el gobierno del estado, por conducto de la Confederación Deportiva Mexicana, a la que pertenece esta Asociación Mexicana de Tauromaquia, y estamos buscando ya que a partir del mes de mayo se ponga la primera piedra en el estado de Nayarit, donde se construirá el primer centro de alto rendimiento mundial para toreros… Estas clases se brindan gratuitamente a todos los niños nayaritas para iniciarlos en un arte tan especial como la tauromaquia…



Hasta el día de hoy, no he encontrado información, ni acerca de la ubicación, ni acerca del funcionamiento de los centros de alto rendimiento, ni de Tlaxcala, ni el mundial de Nayarit.

Don Bull es también oportunista. Cuando el presidente de su Asociación Mexicana de TauromaquiaChilolín – fue víctima de la falta de entendimiento del Derecho por las Autoridades del Distrito Federal e indebidamente clausuraron la Plaza México en el año 2007, no dejó la ocasión para hacer leña del árbol caído, aparecer en los medios y dijo a propósito del asunto lo siguiente:

…Un buen primer paso ya para que ya no haya tanta injusticia social dentro del toreo y buscar que la empresa cumpla con los reglamentos, las leyes están y nadie está arriba en este país de la ley. Entonces, yo creo que lo que se debe de hacer es que se desclausure pronto en beneficio de la fiesta brava, pero que la empresa cumpla, que se le multe y que se le tenga que hacer lo que sea…


Hombre de contradicciones, Don Bull antes se había pronunciado autorregulado, según se lee en la columna Bajo Reserva del diario El Universal, publicado en la Ciudad de México el día 6 de diciembre de 2006:

…Un grupo de empresarios taurinos cree haber visto en el actual estado de cosas un clima propicio para quitar a la autoridad de la ciudad la potestad de supervisar la llamada fiesta brava. Ayer fue creado un organismo que preside el señor Pedro Haces, con la inocente intención de ser ellos los que autorregulen ese espectáculo. Falta ver si Marcelo Ebrard deshace esa idea o no.


Ahora es Don Bull

Tras de no lograr fondeo oficial para su proyecto, Haces parece haber dejado un poco de lado la careta de la Asociación Mexicana de Tauromaquia, para convertirse abiertamente en empresario taurino y las experiencias que ha dejado tras de sí no han sido muy gratas. Se ha encargado de las plazas de Tlaxcala, Pachuca y Mérida entre las más destacadas y en todas ha dejado una estela de incumplimientos. En la última de las citadas, salió defenestrado antes de concluir la temporada, dadas sus actitudes autoritarias, en las que pretendía, desde su puesto en el callejón de la plaza, instruir a las autoridades, la manera de actuar.

En Tlaxcala, es tristemente célebre por haber dejado al novillero Alejandro Avelar a su suerte después de recibir una cornada grave y en Pachuca, se recuerda el desaguisado que resultó la alternativa de El Payo por la escasa presencia del ganado que presentó para su lidia. Ahora, se pronuncia como el que presenta por primera vez toros en Las Vegas, pretendiendo ignorar que en 1965 ya se habían dado festejos así en la ciudad del juego.

Los americanos utilizan la expresión bull shit para significar lo que es una habladuría, soflama, cuento o enredo. El Diccionario de Webster, que sería al idioma inglés el equivalente del DRAE, dice que la palabra shit significa estiércol, así pues, bull shit significaría en correcto castellano estiércol de toro. A ver si tras de su experimento y con sus antecedentes, Don Bull no nos resulta Don Bull… shit.

La información más actual tiene una difusión amplia y se puede leer en muchos sitios de la blogosfera y en los medios que se dicen profesionales. Así pues, dejo aquí esta apretada síntesis de lo que es la historia reciente del que, a fuerza de dislates, es el tristemente célebre personaje del momento.

Aparte de las incluidas en el texto, les dejo aquí otras ligas a distintas informaciones sobre este peculiar personaje:
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