Mostrando entradas con la etiqueta Paquirri. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paquirri. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de enero de 2020

10 de enero de 1971: Paquirri y Caporal de Mariano Ramírez

Francisco Rivera Paquirri
Imagen: cortesía ABC
Paquirri había confirmado su alternativa en la Plaza México el 29 de noviembre del año anterior con el toro Caporal de José Julián Llaguno, siendo apadrinado por Raúl Contreras Finito y llevando como testigo a Manolo Martínez. Por fallos con la espada, dio tres vueltas al ruedo en el toro de la confirmación que brindó a Cagancho y el sexto, Alfarero, segundo de su lote le hirió de consideración.

La temporada 1970 – 71 trajo de España a toreros como El Viti, Curro Vázquez, Joaquín Bernadó, Miguel Mateo Miguelín, Paco Pallarés y constituyó para Luis Miguel Dominguín la última vez que vendría a torear a México, si bien no en la capital de la República, si se presentó en las plazas de Monterrey y Guadalajara, impidiéndole actuar en la Plaza México, una fractura de escafoides sufrida en una incursión en plazas sudamericanas durante ese periplo.

La reaparición de Paquirri en la plaza más grande del mundo se anunció para el 10 de enero de 1971. El cartel se confeccionó con Manolo Espinosa Armillita como cabeza de cartel y Curro Rivera con toros del ingeniero Mariano Ramírez para ese festejo. La reaparición del torero de Zahara de los Atúnes era esperada por la afición de la capital mexicana después de la destacada actuación que tuvo en su presentación.

La tarde fue lluviosa, lo que afectó la actuación de los diestros en lo general. No obstante, Curro Rivera se sobrepuso a las condiciones adversas y cortó a Cielito Lindo, tercero de la tarde, una oreja, pese a haberlo pinchado en el primer intento. 

Pero el triunfador de la tarde fue Paquirri, con el quinto del festejo, Caporal – curiosamente llamado igual que el toro de su confirmación – al que cortó las dos orejas. La crónica epistolar de Carlos León, dirigida al señor Miguel Blázquez y publicada en el desaparecido diario capitalino Novedades, en su parte medular y de manera algo prolija, dice lo que sigue:
En esta tarde, cuando estábamos calados hasta los huesos, cuando la lluvia había encogido a los dóciles toros del ingeniero Mariano Ramírez, pues todavía no se descubre la manera de sanforizarlos, el retumbar del cielo ponía un clima tormentoso, presagio de que allí iba a ocurrir algo que convirtiera los tendidos en cumbres borrascosas. Y así fue en esa estocada de “Paquirri” al quinto toro, en ese rayo que fulminó a “Caporal” en la más limpia y clásica suerte de matar recibiendo. 
Porque hoy, como caso singular, había en el cartel de toreros, de igual nombre, dos homónimos llamados Francisco Rivera. Uno es “Paquirri” y otro es “Curro”. Aquél es de Cádiz... y todo lo de Cádiz tiene solera. En torno a la Tacita de Plata se han multiplicado tanto los buenos toreros como los excelentes cantaores de flamenco. Y “Paquirri”, toreando, apunta como grande. 
¿Ha oído hablar de Juanito Mojama? Jerezano que apuntaba como pocos los tanguillos gaditanos. Y “Julepe”, del Puerto de Santa María, famosísimo solearero. Y la divina Rocío Juradom gaditana de Chipiona, que se arranca por fandanguillos de Huelva y se acaba el mundo. ¿Y el “Loco” Mateo, que lloraba ejecutando polos gitanos? ¿Y el “Loli”, que resucitó las seguiriyas de Paco de la Luz? Era jerezano, sobrino de la “Lobata” y creó un estilo de malagueñas caracterizadas por su lentitud - que también es lo bueno en el toreo -, al grado de que en Jerez de la Frontera corre un dicho popular, en tascas y bodegas: “Anda hijo, que eres más lento que las malagueñas de Loli”. 
Todo eso lo venimos evocando, bajo la tormenta marinera que cayó sobre la México y mientras nos sacábamos percebes y langostinos de los bolsillos. Si le digo a usted que en la cartera traía billetes de cien pesos y se encogieron tanto que se me volvieron de a cinco... 
Bueno, pues “Paquirri” ha estado toda la tarde en torero. Con gracia, con prestancia, con solera, apuntando el toreo como se apunta el cante. ¿Sabe usted que Manolo Caracol es hijo de Manuel Ortega? ¡De Cádiz, claro! Pues Manuel Ortega, que cantaba como nadie por soleares, fue el mozo de espadas de “Gallito”, hasta que por vez última le entregó los avíos en la trágica tarde de Talavera. ¿Y dónde me deja usted a Paco Botas, que aquí vino sirviendo los estoques a “Cagancho”, cuando por vez primera vino el gitano, y que cantaba el mirabrás y la caña como sólo se han cantado en Cantillana? ¡Nada! El cante jondo y los andaluces son una misma cosa. 
Aún parece que estoy escuchando a Pastora Pavón, que pasó a la historia como “La Niña de los Peines”, por aquél tango al que debió su sobrenombre y que ahora viene muy bien al pelo: 
Péinate tú con mis peines
que mis peines son de azúcar;
quien con mis peines se peina
hasta los dedos se chupa 
¡Imagínese usted! ¡Peines de azúcar! Si ahora se usaran aquí, hasta Carlos Trouyet iba a andar más despeinado que “El Cordobés”. 
Y usted perdone toda esa euforia, pero es que en esta tarde, a más de haber toreado bien a la verónica, a más de haber lucido con las banderillas, “Paquirri” ha resucitado la suerte de recibir, consumándola a la perfección. Le han dado dos orejas, que suenan a poco para la magnitud de la hazaña. Dos orejas, en cualquier tarde de suerte, las corta cualquiera. Pero lo que no cualquier consigue, es esa estampa de sabor añejo que allí quedó para ver quién es el guapo que la supera...
Prolijo y divagante el texto de Carlos León, pero refleja, creo, el impacto que causó, dentro del diluvio, la actuación de Paquirri, una actuación triunfal que le metió de lleno dentro del ánimo de la afición de la capital mexicana.

Paquirri actuaría entre 1970 y 1971 la cantidad de 18 tardes en México. 6 en la Plaza México, 3 en San Luis Potosí, 2 en Guadalajara, y una en las plazas de Acapulco, Morelia, Orizaba, Irapuato, Torreón, Querétaro y Mérida. La faena más grande que realizó sería quizás la que hizo al toro Girasol de Jesús Cabrera en la Plaza México el 19 de diciembre de 1971, al que a pesar de pinchar tres veces en la suerte de recibir, le cortó una oreja y quizás la tarde más redonda que tuvo fue la del domingo 30 de abril de 1971 en Guadalajara, cuando cortó cuatro orejas y dos rabos a toros de San Mateo, actuando mano a mano con Manolo Martínez.

Paquirri volvería a México hasta la temporada invernal 1974 – 75, torearía seis corridas, pero no pisaría ya la Plaza México. En estas líneas recuerdo una de sus grandes tardes allí.

Aviso parroquial: Los resaltados en el extracto de la crónica de Carlos León son imputables exclusivamente a este amanuense, pues no aparecen así en su versión original.

domingo, 28 de diciembre de 2014

28 de diciembre de 1978: En el debut de Armillita, triunfan El Bogotano y Santacilia en Cali

Miguel Espinosa Armillita
La segunda corrida de la feria de Cali del año de 1978 se integró con toros mexicanos de Santacilia para Francisco Rivera Paquirri, Alberto Ruiz El Bogotano y de acuerdo con las efemérides publicadas por don Luis Ruiz Quiroz, para el debut caleño de Miguel Espinosa Armillita Chico. No obstante esto último, de la lectura de la crónica aparecida en el diario El Tiempo de Bogotá, fechado el 29 de diciembre de ese mismo año, Juan de Dios Miranda, enviado especial y autor de la crónica del festejo, señala que el actuante fue su hermano Fermín Espinosa Armillita. Sea cual fuere la realidad del hecho, todo quedaría en familia.

La actuación de Paquirri

Paquirri cortó la oreja al primero de la tarde. La crónica entre otras cuestiones habla de un torero maduro y compenetrado con los gustos del público. De ella, entresaco lo que sigue:
Paquirri en triunfo. – Con su primer toro, excelente ejemplar, supo aprovecharlo saludándolo con una larga para continuar con apretadas verónicas y adornadas chicuelinas y llevando en buena forma al caballo. Prendió la tarde brindando banderillas a sus dos compañeros y con un toro de muy buena fijeza y suavidad en la embestida arregló una faena de muleta variada, torera, repetida con pases de todas las marcas y rematando con adornos y desplantes de muy buen gusto y seriedad. Pinchó una vez con la espada para enmendarse con una entera rápida sin puntilla. La presidencia le concedió rápidamente una oreja con la que dio la vuelta al ruedo mientras el noble ejemplar recibió palmas en su arrastre...
El triunfo de El Bogotano

La tarde sin duda fue para el colombiano Alberto Ruiz, quien al final recibió el cariño de su gente y según la lectura de la crónica, sorteó el mejor lote. Terminó cortando las dos orejas al quinto de la corrida, el que sin duda fue el mejor de toda la tarde. De la crónica de Juan de Dios Miranda resalto esto:
Ruiz apoteósico... su consagración no estaba lejos y cumpliéndose el adagio de “no hay quinto malo”, triunfó apoteósicamente en este toro bonito, cómodo y fuerte... Sacando todo su repertorio y capacidad, Ruiz volvió a demostrar sus excelentes condiciones con el capote y realizó brillante quite indescifrable por su ejecución, el cual repitió varias veces entre la sorpresa y las ovaciones del público. Con las banderillas prendió los tendidos y ya el grito de “¡Colombia, Colombia, Colombia!”, enmarcó la tarde y su faena hasta el final. Después de brindar a Carlos Abusaid inició su labor torera, reposada, fina, rematada con pases sobre la derecha, izquierda, circulares, pases en redondo aguantando al magnífico animal para matarlo de pinchazo y estocada en medio de la alegría de todos. La apoteosis al recibir las dos orejas en forma triunfal y al dar vueltas al ruedo en compañía del ganadero que igualmente fue premiado por sus toros con una ovación…
La opaca actuación de Armillita

Armillita pasó sin pena ni gloria en su debut en la plaza de Cañaveralejo. Los toros que sorteó al decir de Miranda fueron los que menos caminaron en la corrida de Santacilia y se refirió a su actuación en los siguientes términos:
Opaco debut. - Toda la buena imagen y nombre que traía Fermín Espinosa, Armillita, para esta tarde de su debut, quedaron estrellados ante la mala suerte con su lote y la opaca actuación cumplica, en esta su única actuación en la feria... Le cupo en suerte los dos ejemplares mansos y difíciles del encierro que no le permitieron ligar faena ni centrarse en buena forma en ningún momento... A su primero suelto y gazapón lo mató de estocada caída para escuchar palmas. Con su segundo de media arrancada, dio pases sueltos sin interesar al público por su frialdad de condiciones. Pinchó una vez, para finalizar su labor con estocada efectiva.
Santacilia

La ganadería de Santacilia había sido fundada por don Luis Obregón Santacilia en la hacienda de San Juan Pan de Arriba en el estado de Guanajuato, con bases ganaderas de Torrecilla y San Mateo y divisa blanco y plomo. En el año de 1978 era ya dirigida por don Antonio Obregón Mendoza, sucesor del fundador, quien fue uno de los primeros que intentaron en el campo bravo mexicano la reproducción asistida del ganado de lidia, desde mediados de los años sesenta del pasado siglo.

La ganadería de Santacilia dejó de pertenecer a la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia a partir del mes de enero del año 2012.

domingo, 21 de julio de 2013

22 de julio de 1979: César Pastor recibe la alternativa en Marbella

César Pastor

El anuncio de la alternativa
de César Pastor
Rogelio César Guedimin Victoria nace en la Capital de la República el 7 de mayo de 1958. Al igual que su padre y sus hermanos dedicados a las cosas del toro, deja para otras causas los apellidos paterno y materno y adopta el alias taurino que ya distingue a los de su casa, para anunciarse en los carteles como César Pastor.

Inicia su andar como novillero el 5 de junio de 1978 en Francia, aunque la mayor parte de ese tiempo se preparó en el campo bravo para obtener el oficio necesario que le permitiera iniciar una campaña formal en su tierra y así, se presenta en la Plaza México el 1º de octubre de 1978 alternando con Luis Miguel Chávez y Felipe González para lidiar novillos de Santa Marta. Su actuación le reditúa la vuelta al ruedo al finalizar la lidia del segundo de la tarde y se gana la repetición para el domingo siguiente, para lidiar junto con Felipe González y José Luis Ortega novillos tlaxcaltecas de Manuel de Haro. Esta fue la tarde en la que el monosabio Rafael Domínguez Gamucita fuera mortalmente herido por Minuto, sexto novillo de la lluviosa tarde, que al saltar al callejón prendió al monosabio y le infirió una cornada que terminó con su vida en la enfermería de la plaza la madrugada siguiente.

El 3 de diciembre de ese mismo año participará junto a Martín Agüero, Ángel Majano, Alfonso Hernández El Algabeño, El Pana y Félix Briones en la disputa del Estoque de Plata. Los novillos fueron de San Marcos y por fallos con la espada solo se lleva una cerrada ovación. Al final de este tipo de festejos, la costumbre era que se presentara a la concurrencia unos carteles con los nombres de los alternantes, a efecto de que por aclamación se determinara al ganador del trofeo en disputa. Era claro que sobre los demás, había dos toreros en el ánimo de la gente; César y El Pana. Las pasiones se desbordaron y convirtieron la premiación en un auténtico herradero, por lo que la Asociación de Matadores en primera instancia determinó declarar desierto el argentino alfanje. Posteriormente se rectificó la decisión y en un acto de estricta justicia, posteriormente se entregó el trofeo a César Pastor, quien lo ganó a ley.

Las pasiones fuera de cauce motivaron que para el siguiente domingo – 10 de diciembre –, la empresa ofreciera un mano a mano entre César y El Pana. Los novillos fueron de Begoña y aunque César cortó dos orejas a Confiado, cuarto de la tarde; El Pana logró el indulto del segundo de su lote – Cariñoso –, lo que dejó dispuestas las cosas para que el siguiente domingo se repitiera el cartel de toreros, quienes despacharon una complicada novillada de Campo Alegre, haciendo efectivo aquello de las segundas partes.

El 6 de mayo de 1979 se presenta en Sevilla, alternando con Fernando Vera y Mario Triana y corta la oreja de uno de los novillos de los Hermanos Sampedro que le tocaron en suerte. El 17 de junio siguiente se presenta en Madrid, alternando con el francés Patrick Varin y el sevillano Mario Triana en la lidia de novillos de Rocío de la Cámara y demuestra estar listo para dar el paso que le convierta en matador de toros.

La alternativa

Para el 22 de julio de 1979 es que se anuncia su alternativa en la plaza de Marbella. Rafael de Paula oficiaría como padrino y Paquirri como testigo. La crónica de la corrida publicada en el diario ABC de Sevilla del 24 de ese mes, fue firmada por Gonzalo Fausto y de ella, recojo lo siguiente:
El domingo, en Nueva Andalucía. El mexicano César Pastor recibió la alternativa. Paula, con el peor lote, fue abroncado y Paquirri cortó cuatro orejas. Buena entrada, pero sin llegar, ni mucho menos, al lleno. El coso tiene mucho aforo y asomaban toneladas de cemento. Plaza de toros de Nueva Andalucía, próxima a Marbella, ahora llamada plaza de toros Puerto Banús… El joven mexicano César Pastor, se convirtió en doctor en tauromaquia. Gustó, porque supo dominar el natural nerviosismo, trascendencia, responsabilidad de la alternativa y estuvo aseado, valiente y tesonero. Vistió de grana y oro, y el nuevo terno terminó roto, a consecuencia de las aparatosas cogidas sufridas. Al dar una media para cerrar una serie de verónicas a su primero, fue volteado, afortunadamente sin consecuencias. El azteca clavó tres pares de banderillas. Alargó demasiado – en su afán de agradar – la faena de muleta al toro de la ceremonia. Pinchazo y media que basta. Fue aplaudido y dio la vuelta al ruedo. En su segundo, que brindó a Antonio Ordóñez, estuvo muy bien. Comenzó con pases de rodilla al filo de las tablas. Midió la duración de la faena. Pinchó dos veces en hueso y estocada. Oreja y vuelta al ruedo.
César Pastor recibe la alternativa de manos
de Rafael de Paula
Foto cortesía del blog Toreros Mexicanos
El toro de la ceremonia se llamó Soñador y esa tarde Rafael de Paula fue abroncado por lo que fue interpretado como una actitud indolente de su parte – aunque la crónica dice que sus toros fueron el peor lote de la corrida – y refiere que se escuchó este grito desde los tendidos: «Paula, ¿es que no puedes ni con las “peritas en dulce” de los carlosnuñez?». Por su parte, Paquirri se alzó como el gran triunfador al cortar cuatro orejas y salir en hombros de la plaza.

Confirmó su alternativa el 22 de diciembre de 1979 en la Plaza México, de manos de Curro Rivera y ante el testimonio de Manolo Arruza, lidiando la terna toros de Campo Alegre – el toro de la ceremonia fue Serenito – y el día de San Isidro de 1982, hizo lo propio en Madrid, de manos de José Fuentes y con Francisco Ruiz Miguel de testigo. El toro de la ceremonia se llamó Pelele y fue del hierro de Francisco Martínez Benavides.

César Pastor se fue de los ruedos en Aguascalientes el 3 de mayo de 1998, después de que las empresas, con su actitud, le dijeron que era un torero que no les interesaba. Esa tarde cortó dos orejas y la impresión que causó fue la siguiente:
El quinto de la tarde, herrado con el número 125, de nombre “Zapatito” y con 488 kilogramos fue el toro de la despedida para César Pastor. El diestro salió a entregarse desde el inicio para recibirlo con dos largas cambiadas pegado a las tablas, posteriormente lanceó a la verónica cargando la suerte. Su enemigo cumplió en varas y Pastor, tras hacer un quite por chicuelinas, se decidió a cubrir el tercio de banderillas... Tras brindar la faena al público el torero hizo un segundo brindis a sus pequeños hijos a quienes entregó la montera. Aprovechó el buen estilo del toro para templar sus embestidas, por ambos lados teniendo de fondo “Pelea de Gallos”. Antes de entrar a matar escuchó “Las Golondrinas” y tras dejar una estocada entera y desprendida, las lágrimas rodaron por sus mejillas. En los tendidos surgió una manta que decía “César, torero honesto, la fiesta te necesita ¡quédate!”… La autoridad concedió las dos orejas y Víctor, hermano del diestro, fue el encargado de retirarle la coleta, misma que César entregó a sus hijos entre la ovación general.
César Pastor retornó a los ruedos el 22 de abril de 2007, para alternar en Mexicali con El Pana y Manolo Arruza en la lidia de toros de Jaral de Peñas. La corrida trascendió por la grave cornada sufrida por el banderillero Pepe Luna, de quien se dijo, había muerto en la plaza, sin que fuera cierto. Al final, lo más torero de la sesión fue la actuación de César Pastor, quien tras de esa tarde, no ha vuelto a vestirse de luces.

Otras informaciones de la fecha

La tarde de la alternativa de César Pastor fue una de acontecimientos importantes en las plazas de España. En el Puerto de Santa María, Paco Ojeda recibía la alternativa, con toros de los Herederos de Carlos Núñez de manos de El Viti y llevando como testigo a José Luis Galloso. También con toros de Núñez, El Cordobés reaparecía en solitario en Benidorm cortando la friolera de cinco orejas y un rabo.

En los hechos por venir, se anunciaban dos mixtas en Madrid, para 25 y 29 de julio, con Andrés Torres El Monaguillo y Bartolomé Sánchez Simón con toros de García Romero y dos novillos de Juan Mari Pérez Tabernero para la torera Maribel Atiénzar. La segunda sería con toros de Arcadio Albarrán, luego sustituidos por un encierro del Marqués de Villagodio para Juan Antonio Alcoba Macareno y Sánchez Cáceres que confirmaba y dos novillos de Peralta para Maribel Atiénzar y también se daba a conocer que la alternativa de Espartaco se programaba para el 2 de agosto en Huelva, de manos de El Cordobés.

En la actualidad, César Pastor se dedica a formar toreros y a guiar la carrera de su hijo José María, quien se prepara para iniciar su carrera en los ruedos como novillero.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Aldeanos