Así, Luis Miguel Dominguín llegó a tomar una alternativa el 23 de noviembre de 1941, en Bogotá, de manos de Domingo Ortega, con el testimonio de su hermano Domingo, lidiando toros peruanos de La Viña. La crónica aparecida en el diario El Tiempo de Bogotá, firmada por K – Milo, refiere que Luis Miguel le cortó las orejas y el rabo al toro de su alternativa.
La familia González Lucas regresaría a España en 1942 y habida cuenta que a las alternativas recibidas fuera de allí no se les reconocía validez, Luis Miguel comenzó a torear novilladas, recibiendo su primera cornada el 30 de agosto de 1942 en Málaga.
Torearía 15 festejos en 1943, presentándose ese año en Las Ventas, alternando el 5 de septiembre con Rafael Perea Boni y Eugenio Fernández Angelete, cortando dos orejas esa tarde, lo que le valdría regresar allí el día 30 siguiente, mano a mano con su hermano Pepe, tarde en la que solamente dio una vuelta al ruedo tras despachar a su primero y en la que tratando de salir triunfante, regaló el sobrero.
La temporada de 1944, la de su alternativa, le representó otras 22 novilladas, en las que compartió cartel con todos los que encabezaban el escalafón, como Pepín Martín Vázquez, Parrita, Paquito Muñoz o Jaime Marco El Choni. Se presentó en Sevilla el 8 de junio y allí mismo, el 30 de julio, se despidió de la novillería, alternando con Rafael Martín Vázquez y Cayetano Ordóñez hijo, cortándole las dos orejas a un novillo del Duque de Tovar y siendo llevado en hombros hasta el Hotel Majestic.
La previa de la corrida
La feria veraniega de La Coruña del año 44 constaría de dos corridas a celebrarse el miércoles 2 y el domingo 6 de agosto. La primera sería la fecha en la que Luis Miguel sería alternativado – de manera definitiva – por Domingo Ortega, en presencia de su hermano Domingo y con la actuación del rejoneador Álvaro Domecq. El encierro a lidiarse sería de Samuel Hermanos y salvo los toros y la actuación del torero a caballo, el cartel de toreros a pie era una repetición del de Bogotá de casi cuatro años antes.
La Hoja del Lunes coruñesa aparecida el 31 de julio anterior, a propósito de la primera corrida de feria, relata:
Van a iniciarse las fiestas veraniegas de La Coruña y, contra todo lo acostumbrado, se inician este año en miércoles con un acontecimiento taurino: la alternativa de Luis Miguel Dominguín que recibirá el título de manos de Domingo Ortega... Grande es el honor que nos otorga el benjamín de una dinastía de toreros, y nuestra plaza habrá de sentirse orgullosa en ese día cobijando entre sus muros tan grande solemnidad, siquiera su alegría se vea empañada por la amenaza de derribo que sobre ella pesa... Esta ceremonia de la alternativa será para muchos espectadores una novedad, pero nuestra plaza ha sido ya testigo de otra solemnidad análoga, registrada hace una treintena de años, poco más o menos. Y fue la Asociación de la Prensa la que organizó y llevó a efecto, por cierto, con éxito sin precedente, aquella corrida en que Manuel Mejías “Bienvenida” otorgó el espaldarazo a Alfonso Cela “Celita”... Pues de tan grata recordación de aquella solemnidad, estamos convencidos de que habrá de ser la que, pasado mañana, miércoles, nos ofrezca Luis Miguel Dominguín. La plaza volverá a verse colmada de gente, porque el nuevo matador de toros llega a ocupar este puesto por sus propios merecimientos cumplidamente demostrados en los circos taurinos de toda España...
El ambiente para esta primera corrida de feria parecía interesado en este cartel de apertura. Interesante resulta la reflexión que se hace también en el sentido de que se planteaba el derribo de la plaza de toros, inaugurada en 1885. La realidad es que resistió en pie hasta 1967, cuando se celebró en ella su último festejo y posteriormente fue demolida.
El triunfo de Luis Miguel
Curiosamente, la crónica de la agencia Cifra, replicada por los diarios ABC, Arriba y Pueblo de Madrid, no refieren la actuación de don Álvaro Domecq al relatar el festejo y el semanario El Ruedo, ni siquiera se ocupa de la corrida en comento. De esa crónica, se deduce que la tarde de la definitiva alternativa de Luis Miguel fue triunfal.
La plaza estuvo llena, el tiempo fue bueno y presidió el alcalde Luis Vázquez asesorado por Marcial Lalanda. La actuación del toricantano fue del siguiente tono:
Primero. – Luis Miguel lo recibe en la en la barrera, de rodillas, con una larga afarolada. Continúa por verónicas, que se aplauden con entusiasmo. Tres varas. En quites son ovacionados los tres matadores. Un par y dos medios de banderillas. Ortega, en medio de gran ovación, entrega los trastos a Luis Miguel. Este brinda a su padre. (Suena la música.) Luis Miguel comienza la faena con cuatro pases soberbios de rodillas. Sigue con otros muy ceñidos, que arrancan ovaciones. Intercala tres naturales y se adorna con toque de pitón. Pinchazo y media. Descabello. (Ovación, oreja, vuelta al ruedo y salida a los medios)… Sexto. – A la salida, Luis Miguel se arrodilla en el centro de la plaza y recibe con al toro con una larga afarolada. Continúa con verónicas insuperables que se ovacionan. (El público puesto en pie, le tributa una prolongada ovación). Cuatro varas y los tres matadores se hacen aplaudir en quites. Luis Miguel cambia medio par de banderillas y repite con dos pares, que se ovacionan por su ejecución artística. Brinda a Ortega, y comienza una faena muy torera y temeraria, adornada con pases de diversa factura. Termina con media y descabello al tercer intento. (Oreja, ovación, vuelta y salida del redondel a hombros de los espectadores)…
Domingo Ortega cortaría una oreja al segundo de la corrida y por su parte Domingo Dominguín daría una vuelta al ruedo tras la lidia del quinto de la corrida.
El arranque de una leyenda
A los pocos días de haber recibido la alternativa, se anunció que Luis Miguel Dominguín sería apoderado por Marcial Lalanda. Así lo contó a su biógrafo, don Carlos Abella:
Mi padre consideró oportuno que el primer año de matador me apoderara Marcial Lalanda y fue una temporada de preparación pues toreé solo ocho corridas, pero hay una de la que guardo especial memoria, pues fue la celebrada el 25 de agosto en Almería, porque esa tarde salí a por todas porque era la primera vez que toreaba con «Manolete» y sabía que era a quien había que empezar a presionar. Estuve bien y en un momento de la corrida, Domingo Ortega, que actuaba en primer lugar y que ya «comodón» se amoldaba a «Manolete», me reprochó mi celo, como ya había hecho en Bogotá hacía dos años. «Domingo, tú ganas 50,000 pesetas, como “Manolete” y yo solo 15,000 pesetas»... Y volviste a torear con él el 12 de octubre en Alicante... Sí, pero, aunque en Almería no corté orejas, el apoderado de «Manolete», «Camará» consideró incómoda mi presencia en los carteles de «Manolete» y se movió con las empresas para que me dejaran «parado». De hecho, después de Almería, solo toreé tres corridas...
El apoderamiento por Marcial Lalanda se anunció en El Ruedo del 9 de agosto de 1944. En cuanto al enfrentamiento con la administración de Manolete, hay historias que corroboran su veracidad, pero al final de cuentas, la historia nos deja ver la coincidencia de ambos toreros en fechas importantes de sus trayectorias.









